Aunque la inversión fija bruta avanzó 0.39% en marzo, acumula 19 meses consecutivos de caídas anuales, una de las peores rachas en décadas.
La inversión productiva en México mostró señales mixtas durante marzo. Mientras la inversión en maquinaria y equipo registró su primer avance mensual después de varios meses de caídas, la construcción volvió a deteriorarse y arrastró parte del desempeño general de la inversión, según lo reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Durante el tercer mes del año, la inversión fija bruta creció 0.39% mensual, luego de acumular una caída de 1.91% en los dos meses previos. Sin embargo, el avance fue insuficiente para recuperar las pérdidas recientes y refleja una economía donde algunos sectores comienzan a estabilizarse, mientras otros continúan perdiendo dinamismo.
La mejor noticia del mes provino de la inversión en maquinaria y equipo, que avanzó 3.10% mensual tras cinco meses consecutivos de retrocesos, periodo en el que acumuló una caída de 5.52%.
Al interior del indicador, la inversión en maquinaria y equipo de origen nacional creció 1.77%, poniendo fin a siete meses consecutivos de descensos, durante los cuales había acumulado una contracción de 8.69%.
Por su parte, la inversión en maquinaria y equipo importado aumentó 3.31%, recuperándose después de dos meses de caídas.
Aunque el resultado representa una señal positiva para la actividad productiva, todavía es prematuro hablar de un cambio de tendencia. El repunte ocurre después de varios meses de debilidad y aún no compensa las pérdidas acumuladas recientemente.
Construcción vuelve a agrietarse
Mientras la maquinaria mostró una recuperación, la construcción registró una caída mensual de 2.38%, acumulando tres meses consecutivos de retrocesos y anotando su peor desempeño desde octubre de 2024.
La mayor debilidad se observó en la construcción residencial, que se desplomó 5.37% mensual, su peor caída desde abril de 2025.
En contraste, la construcción no residencial logró avanzar apenas 0.42%, insuficiente para compensar el deterioro del segmento habitacional.
La persistente debilidad de la construcción preocupa debido a su impacto directo sobre el empleo, la actividad económica regional y la generación de infraestructura.
Mantiene larga racha negativa
A pesar del avance mensual observado en marzo, la inversión fija bruta cayó 3.13% a tasa anual, acumulando 19 meses consecutivos de contracción.
Se trata de la racha negativa más prolongada desde el periodo comprendido entre noviembre de 2018 y febrero de 2021, cuando la inversión registró 28 meses consecutivos de caídas.
Por componentes, la inversión en maquinaria y equipo retrocedió 3.20% anual, acumulando 16 meses consecutivos de descensos. Destacó la caída de 13.09% en maquinaria y equipo de transporte.
Por su parte, la inversión en construcción cayó 3.22% anual, registrando su peor desempeño desde septiembre de 2025. Dentro de este rubro, la construcción residencial se contrajo 8.45%, su mayor retroceso desde septiembre de 2022.
La construcción no residencial fue la excepción, al crecer 2.39% anual y sumar dos meses consecutivos de avances después de una larga racha de 17 meses de caídas.
Inversión privada continúa perdiendo fuerza
Las cifras originales muestran que la principal debilidad sigue concentrándose en el sector privado.
Durante marzo, la inversión privada cayó 4.05% anual, mientras que la inversión pública creció 7.60%.
En construcción, la inversión privada retrocedió 5.72%, frente a un crecimiento de 8.75% en la inversión pública.
En maquinaria y equipo ocurrió algo similar: la inversión privada cayó 2.31%, mientras que la pública avanzó 5.65%.
Estos datos muestran que el gasto gubernamental ha ayudado a amortiguar parte de la desaceleración, aunque no ha sido suficiente para compensar la cautela del sector privado.
La percepción de un debilitamiento en el Estado de derecho, así como las dudas sobre la relación comercial entre México y Estados Unidos, continúan afectando las decisiones de inversión de las empresas.
Durante el primer trimestre del año la inversión en maquinaria y equipo acumuló una caída anual de 6.50%, uno de los peores desempeños registrados fuera de episodios de crisis como 1995, 2009 y 2020, por lo que aún es demasiado pronto para hablar de una recuperación sostenida.









