Aunque las ventas repuntaron en mayo, cuatro de cada 10 empresas de la manufactura enfrentan aumentos de costos que no pueden trasladar a los consumidores.
La manufactura mexicana mostró señales de recuperación durante mayo, pero detrás del repunte en las ventas nacionales, las empresas reportan un acelerado aumento de los costos de producción.
Datos del S&P Global Mexico Manufacturing PMI revelan que cerca del 41% de los fabricantes reportó incrementos en sus costos operativos durante mayo, impulsados principalmente por mayores precios de energía, combustibles, materias primas y transporte.
A pesar de estas presiones, menos del 3% de las empresas logró trasladar esos aumentos a los precios finales de venta, lo que aseguran afecta su competitividad.
Las ventas mejoran, pero la presión financiera continúa
El indicador PMI se ubicó en 49.6 puntos durante mayo, frente a los 47.7 registrados en abril. Aunque la cifra aún se encuentra por debajo del umbral de 50 puntos que marca expansión, representa la menor contracción observada en los últimos nueve meses.
La mejora estuvo impulsada principalmente por un crecimiento de las ventas nacionales, que registraron su primer avance en siete meses.
Sin embargo, este mejor desempeño comercial no fue suficiente para aliviar las dificultades financieras de muchas empresas manufactureras, que continúan absorbiendo buena parte del aumento de sus costos para evitar perder mercado.
Según el reporte, los incrementos en costos estuvieron relacionados con diversos factores internacionales.
Las tarifas comerciales y el conflicto en Medio Oriente contribuyeron al encarecimiento de insumos estratégicos, particularmente en sectores dependientes de energía y transporte.
Como resultado, las empresas enfrentaron mayores gastos en combustibles, electricidad, logística y materias primas, afectando directamente sus márgenes de operación.
La situación se vuelve más compleja debido a que la demanda sigue mostrando signos de debilidad en algunos mercados, limitando la posibilidad de trasladar los incrementos al consumidor final.
Exportaciones siguen debilitadas
Mientras el mercado interno mostró cierta recuperación, las exportaciones continuaron perdiendo fuerza.
El informe señala que las ventas al exterior disminuyeron nuevamente durante mayo, con caídas particularmente visibles en mercados como Estados Unidos, Europa y Japón.
Esta debilidad internacional representa un desafío adicional para una industria que históricamente ha dependido de la demanda externa como uno de sus principales motores de crecimiento.
Ante la incertidumbre y el aumento de costos, las empresas manufactureras optaron por reducir compras de insumos y mantener una política de cautela en materia laboral.
El reporte indica que tanto los inventarios de materias primas como los de productos terminados continuaron disminuyendo durante mayo.
Asimismo, se registraron nuevos recortes de empleo, reflejando los esfuerzos de las compañías por contener gastos ante un entorno económico todavía complejo.
A pesar de las dificultades, las expectativas empresariales mostraron una mejoría respecto a meses anteriores.
Las compañías consultadas por S&P Global expresaron una mayor confianza en torno a la recuperación de la demanda y la evolución futura de los negocios.
No obstante, el panorama sigue marcado por riesgos asociados al encarecimiento de los insumos, la incertidumbre comercial internacional y la debilidad de las exportaciones.









