Volkswagen renovó su infraestructura, tras 50 años, con procesos eléctricos y mayor capacidad productiva.
La armadora Volkswagen de México puso en operación una nueva nave de pintura en su planta de Puebla, con la que reemplaza infraestructura que operaba desde hace más de cinco décadas. La instalación, identificada como Nave 103, forma parte de un proceso de actualización tecnológica en uno de los complejos automotrices más relevantes del país.
Antes de esta incorporación, la planta contaba con tres naves de pintura: una en funcionamiento desde los años sesenta y dos más recientes instaladas en 2003 y 2009. La sustitución responde a la necesidad de mejorar procesos productivos ante nuevas exigencias del mercado automotriz.
Mayor capacidad y automatización
La nueva nave tiene una superficie cercana a 80 mil metros cuadrados y opera con un esquema de tres turnos. Cuenta con dos líneas de pintura capaces de procesar hasta 90 carrocerías por hora, con tiempos de operación más reducidos frente a la infraestructura anterior.
En estas instalaciones se realizan procesos para modelos como Tiguan y Jetta, con la posibilidad de adaptarse a nuevos vehículos conforme cambien las necesidades de producción.
Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de sistemas automatizados para el traslado de carrocerías mediante plataformas guiadas (AGVs), lo que sustituye los métodos tradicionales y permite mayor control en la logística interna. Este sistema se apoya en herramientas digitales que optimizan la secuencia de producción y reducen tiempos.
Un aspecto central de la nueva infraestructura es la transición hacia procesos eléctricos en la etapa de pintura, eliminando el uso de combustibles fósiles en esta fase de producción.
Además, se integraron tecnologías para el tratamiento de emisiones, como sistemas de oxidación térmica que permiten capturar compuestos orgánicos volátiles (COV), generados durante el pintado de vehículos. También se utilizan materiales con menor contenido de estas sustancias, en línea con estándares ambientales más estrictos.
Estrategia industrial y sostenibilidad
La modernización de esta área se inserta en la estrategia global de la compañía enfocada en sostenibilidad y eficiencia energética. Entre los objetivos se encuentra la reducción de emisiones en procesos industriales y el uso de energía eléctrica proveniente de fuentes renovables.
Analistas del sector han señalado que este tipo de inversiones responde tanto a regulaciones ambientales más exigentes como a la competencia global en la industria automotriz, donde la eficiencia y la reducción de costos operativos son factores clave.
La incorporación de la Nave 103 fortalece la capacidad productiva de la planta de Puebla, una de las más importantes para Volkswagen fuera de Alemania. También permite mayor flexibilidad en la manufactura y una mejor adaptación a cambios en la demanda.







