Energía, infraestructura y simplificación administrativa son ejes del nuevo Plan México para atraer inversiones.
El gobierno federal presentó el pasado 4 de mayo el paquete de Acciones Inmediatas para la Inversión del Plan México, una estrategia que busca consolidar inversiones hacia 2030 mediante reglas más ágiles, proyectos prioritarios y nuevos mecanismos de coordinación institucional.
El anuncio ocurre tras una caída de la inversión registrada durante 2025 y en medio de un contexto internacional marcado por incertidumbre comercial y reconfiguración de cadenas globales de suministro.
Aunque el plan plantea objetivos ambiciosos en materia de energía, infraestructura y simplificación administrativa, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advierte que la verdadera prueba estará en la capacidad del gobierno para ejecutar los proyectos dentro de los plazos establecidos.
Energía, con poco margen de error
Uno de los ejes centrales del Plan México es el fortalecimiento del sistema eléctrico nacional. La estrategia proyecta agregar 32 gigawatts (GW) de nueva capacidad eléctrica antes de 2030, una cifra que representa más de un tercio de toda la capacidad instalada actual del país.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) aportaría 9.8 GW de energía firme y 11.3 GW de energías renovables, mientras que el sector privado contribuiría con 10.9 GW renovables.
El objetivo busca elevar la generación de energía limpia en México del actual 24% hasta 38% en 2030, aunque el propio Plan Nacional de Desarrollo fija una meta más alta de 45%.
Un análisis del IMCO destaca que el reto principal no es solo construir plantas eléctricas, sino ampliar la red de transmisión, cuyo crecimiento apenas alcanzó 3.8% entre 2018 y 2025.
Además, el presupuesto de inversión de CFE cayó 16.7% real en 2026, lo que genera dudas sobre la viabilidad financiera y operativa de los proyectos.
Simplificación administrativa y “fast track” para inversiones
El gobierno también anunció una nueva estructura institucional encabezada por una Oficina Presidencial para la Promoción de Inversiones, encargada de coordinar proyectos estratégicos y acelerar trámites.
La estrategia contempla la creación de una Ventanilla Única de Comercio Exterior y una Ventanilla Digital Nacional de Inversiones para centralizar procesos del SAT, Economía y la Agencia Nacional de Aduanas de México.
Los proyectos considerados prioritarios —como aquellos ubicados en Polos de Bienestar o con inversiones superiores a 2 mil millones de pesos— tendrán un proceso acelerado de autorización de hasta 30 días.
Para el resto de inversiones, si las autoridades no responden en un plazo máximo de 90 días, los proyectos se considerarán aprobados automáticamente.
No obstante, el IMCO advierte que la concentración de decisiones en dependencias del Ejecutivo podría generar discrecionalidad y falta de contrapesos.
Fiscalización y carreteras: las otras apuestas del plan
En materia fiscal, el gobierno busca responder a reclamos históricos de empresas nacionales y extranjeras relacionados con auditorías duplicadas, diferencias de criterios regionales y aplicación inconsistente de tratados tributarios.
Sin embargo, de forma paralela, el SAT implementará el llamado Plan Maestro SAT 2026, que endurece las revisiones contra evasión fiscal y facturación falsa.
Entre las nuevas medidas destacan auditorías inteligentes, visitas domiciliarias específicas y posibles denuncias penales cuando se detecten irregularidades.
En infraestructura carretera, el gobierno anunció una inversión de 523 mil millones de pesos mediante 31 proyectos públicos y 34 esquemas de participación privada.
Datos del IMCO destacan que solo 5.3% de esos recursos están contemplados actualmente en el presupuesto federal, por lo que gran parte de los proyectos dependerán de inversión privada y mecanismos mixtos todavía no definidos.







