Deer Park acumula dos años con pérdidas tras haber sido rentable en los primeros años bajo control total de Pemex.
La refinería Deer Park, ubicada en Texas y propiedad de Pemex, perdió 80 millones de dólares en 2025, lo que representa su segundo año consecutivo en números rojos desde que la empresa estatal mexicana tomó el control total de la instalación.
Este resultado contrasta con los primeros años posteriores a la adquisición, cuando la refinería mostró un desempeño financiero positivo y en donde todo apuntaba que la refinería texana era la joya de la corona de Pemex.
Sin embargo, la transición hacia pérdidas pone en tela de juicio la rentabilidad de la operación y la estrategia de refinación de la petrolera mexicana en el extranjero.
La apuesta de Pemex por Deer Park
Hace cuatro años, Pemex decidió consolidar su presencia en el mercado estadounidense al adquirir el 50.005% de participación que mantenía la petrolera Shell, logrando así el control total de Deer Park en 2022.
Ese mismo año marcó una ganancia récord, la refinería registró utilidades por 954 millones de dólares, lo que significó un alto margen en el sector de refinación, contrario al de las refinerías que operan en el país.
Para 2023, aunque las ganancias disminuyeron, Deer Park continuó siendo rentable con 581 millones de dólares en utilidades, consolidando la percepción de que la inversión podría ser estratégica para la autosuficiencia energética de México.
Cambio de tendencia: inicio de números rojos
El panorama cambió en 2024, cuando la refinería reportó su primer resultado negativo bajo control total de Pemex, con pérdidas por 118 millones de dólares.
Un año después, en 2025, las pérdidas continuaron, aunque en menor magnitud, con 80 millones de dólares, lo que confirma una tendencia adversa en el desempeño financiero del complejo.
Este deterioro puede estar asociado a diversos factores estructurales del sector, como la volatilidad en los precios del crudo, cambios en los márgenes de refinación y costos operativos.
Implicaciones para Pemex
Los resultados de Deer Park se dan en un contexto en el que Pemex enfrenta presiones financieras relevantes, incluyendo deuda elevada y retos operativos en su sistema nacional de refinación.
La refinería en Texas fue presentada como una pieza clave para fortalecer la producción de combustibles y reducir la dependencia de importaciones. Sin embargo, los números recientes abren el debate sobre su viabilidad a mediano plazo.








