Moody’s alertó que Pemex seguirá con flujo negativo y alta deuda hasta 2028. El gobierno federal mantendrá apoyo financiero a Pemex durante todo el sexenio.
La calificadora Moody’s Ratings advierte que el respaldo financiero del gobierno federal a Petróleos Mexicanos (Pemex) no compensa por completo el aumento de los riesgos de la empresa, por lo que necesitará apoyo hasta 2028.
El compromiso financiero del gobierno con la petrolera ha sido masivo, pero las necesidades siguen siendo elevadas.
- Apoyo en 2025: Se registraron intervenciones financieras por más de 40 mil millones de dólares, destinadas principalmente a reducir deuda y atender pagos a proveedores.
- Presupuesto 2026: El gobierno federal ha presupuestado alrededor de 14 mil millones de dólares para cubrir los vencimientos de deuda a corto plazo de la paraestatal.
- Financiamiento adicional: Instituciones como Banobras se mantienen dispuestas a proporcionar liquidez para reforzar la importancia sistémica de la empresa.
El reporte técnico enfatiza que la estabilidad de PEMEX está amenazada por factores geológicos y falta de inversión:
- Tasa de agotamiento: Los yacimientos maduros enfrentan una tasa de declive cercana al 20% en producción ponderada.
- Campos clave en caída: Se reportan descensos de dos dígitos en campos estratégicos como Maloob, Zaap, Quesqui y Tupilco Profundo.
- Inversión insuficiente: La petrolera requiere reinvertir sustancialmente solo para mantener sus niveles actuales, pero la reducción del gasto de capital (CAPEX) limita esta capacidad.
La estrategia de priorizar la refinación nacional sobre la exportación reduce los márgenes de ganancia. Además, la fijación de precios de combustibles por parte del gobierno genera subsidios (estimados en MXN 4.6/litro para diésel y MXN 3.3/litro para gasolina) que impiden que PEMEX traslade los beneficios de los altos precios internacionales del petróleo a sus finanzas.
Finalmente, aunque PEMEX logró acceder al mercado local en 2026, los recursos se utilizarán primordialmente para refinanciar obligaciones pendientes y no para inversiones de capital que aseguren la sostenibilidad de la producción a largo plazo.








