El Gobierno federal publicó reformas al Reglamento de la Ley Aduanera que endurecen los controles operativos, amplían obligaciones para recintos fiscalizados y agentes aduanales, y hacen obligatoria la trazabilidad digital.
Las nuevas reglas aduaneras introducen ajustes operativos, regulatorios y tecnológicos que impactan a todos los importadores y exportadores que operan en México, sin distinción de sector, industria o tipo de mercancía.
Especialistas advierten que las empresas deberán revisar de inmediato sus modelos de cumplimiento para evitar interrupciones en la cadena de suministro.
El Gobierno federal publicó el 23 de febrero de 2026 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones del Reglamento de la Ley Aduanera, con el objetivo de armonizar la regulación secundaria con las modificaciones a la Ley Aduanera publicadas en noviembre de 2025 y con las nuevas Reglas Generales de Comercio Exterior para 2026.
Nuevas reglas en recintos fiscalizados
El decreto incorpora obligaciones adicionales en la operación y administración de recintos fiscalizados, lo que modifica procedimientos vinculados al despacho aduanero, la estancia de mercancías y su retiro.
De acuerdo con un análisis de Holland & Knight; dependiendo del régimen aduanero utilizado, estos cambios podrían generar impactos logísticos en mercancías como combustibles, aditivos y otros productos sujetos a controles específicos.
Mayor control para mercancías peligrosas
En el régimen de depósito fiscal se establecen requisitos más estrictos para mercancías inflamables, corrosivas o contaminantes. A partir de ahora, estos bienes solo podrán permanecer en depósito si las instalaciones cuentan con certificaciones específicas que avalen su almacenamiento seguro.
La medida podría afectar la cadena de suministro de productos como solventes, adhesivos, inhibidores de corrosión, precursores químicos de baterías y gases industriales.
Trazabilidad digital obligatoria
Uno de los cambios más relevantes es la generalización del uso obligatorio del sello digital o medio tecnológico autorizado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para la transmisión de información y documentación aduanera.
Esta disposición fortalece la trazabilidad y el control electrónico de operaciones, pero también exige mayores inversiones en sistemas tecnológicos y actualización de procesos internos por parte de las empresas.
El decreto detalla y amplía las obligaciones de agentes aduanales y agencias, alineándolas con las recientes reformas legales. Esto implica mayores responsabilidades en la verificación documental, transmisión de información y cumplimiento normativo.
Más inversión tecnológica y riesgos
La autorización y operación de recintos fiscalizados estratégicos quedará condicionada a la implementación de sistemas tecnológicos integrales que incluyan control de inventarios, videovigilancia, seguridad, trazabilidad y monitoreo en tiempo real de mercancías.
Este requisito puede representar inversiones adicionales para operadores logísticos y usuarios del esquema.
En conjunto, las nuevas disposiciones elevan el nivel de exigencia regulatoria y tecnológica en el comercio exterior mexicano. Si bien buscan fortalecer el control y la seguridad en las operaciones, también incrementan el riesgo de disrupciones en importaciones y exportaciones para quienes no adapten oportunamente sus procesos.
Ante este escenario, expertos recomiendan realizar una revisión integral del modelo de cumplimiento aduanero para mitigar riesgos operativos, retrasos y posibles sanciones.








