China acusa a México de imponer barreras comerciales que afectarían miles de millones en exportaciones, con impacto en autos, y amenaza con tomar represalias.
El gobierno chino advirtió que los aranceles impuestos por México constituyen barreras al comercio y la inversión, y dejó abierta la posibilidad de responder con contramedidas.
De acuerdo con el Ministerio de Comercio de China, las restricciones afectan a más de 30 mil millones de dólares en exportaciones, lo que podría traducirse en pérdidas cercanas a 9 mil 400 millones de dólares, principalmente en sectores estratégicos.
Industria automotriz, en el centro del conflicto
Uno de los sectores más golpeados sería el automotriz. Según datos oficiales chinos, alrededor de 9 mil millones de dólares en pérdidas recaerían en la industria de vehículos y autopartes.
Esto cobra especial relevancia porque México se consolidó en 2025 como el principal destino de exportación de autos chinos, en un contexto de creciente presencia de marcas asiáticas en el mercado nacional.
Además del sector automotor, también se verían afectados productos mecánicos, eléctricos, metálicos, químicos y textiles, lo que amplía el impacto a diversas cadenas productivas.
Aranceles y presión internacional
El conflicto es resultado de la decisión de México, que a partir del 1 de enero diversos productos que se importan de naciones con los que nuestro país no tiene acuerdo comercial, principalmente asiáticos, pagarán aranceles de entre 10 y 50%, incluida China.
Analistas han advertido que esta medida como un intento de alinearse con la política comercial de Estados Unidos, que en los últimos años ha endurecido su postura frente a productos chinos.
Esta estrategia también se enmarca en el impulso al nearshoring, donde México busca fortalecer su papel como socio comercial clave de Norteamérica, reduciendo la dependencia de insumos asiáticos.
Riesgos para inversión y operaciones en México
Más allá de los aranceles, China también cuestionó otras medidas adoptadas por México, como requisitos aduaneros más estrictos, que podrían dificultar la operación de empresas chinas en el país.
Según el Ministerio de Comercio, estas disposiciones podrían limitar la inversión y afectar la presencia de compañías chinas en sectores clave de la economía mexicana.
Aunque Pekín aún no ha anunciado acciones concretas, ha reiterado que defenderá sus intereses comerciales, lo que abre la puerta a posibles represalias.
Una situación delicada para México
El endurecimiento de la política comercial coloca a México en una posición compleja: por un lado, busca fortalecer su integración con Estados Unidos; por otro, enfrenta el riesgo de deteriorar su relación con China, uno de sus principales socios comerciales.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, en México, se verá afectada la manufactura, ya que muchas empresas utilizan insumos que no se producen en México o que, aun cuando existen en el mercado nacional, resultan más costosos frente a los importados desde China.
“Creemos que lo primero que habrá es una afectación en la manufactura, porque se importan muchos insumos industriales desde China, algunos que no se hacen en México y otros que aunque sí se fabrican, pueden tener un costo mayor”, explicó Siller.






