La industria de autopartes en México elevó su cumplimiento de las reglas de origen del T-MEC de 47% a 76% en un año y prevé alcanzar 80% para junio. Esto fortalecería las exportaciones hacia Norteamérica y permitiría al sector llegar con mayor integración regional a la próxima revisión del T-MEC.
La industria de autopartes en México ha acelerado su adaptación a las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En apenas un año, el sector elevó su nivel de cumplimiento de las reglas de origen de 47% a 76%, y se prevé que para junio alcance el 80%, informó el director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Gabriel Padilla.
De acuerdo con el representante del sector, esto fortalecerá la posición del país en las exportaciones hacia Norteamérica y permitirá encarar con mayor solidez la próxima revisión del acuerdo comercial, además de que este avance permitirá a las empresas mantener las ventajas arancelarias dentro del bloque regional.
“Mientras estemos cumpliendo con las reglas del T-MEC, tendremos la mayor ventaja para exportar nuestros productos hacia Norteamérica”, señaló durante un webinar.
Padilla destacó que la industria de partes y componentes se encuentra en un proceso de transformación tecnológica que podría detonar una nueva etapa de relocalización de inversiones. Este fenómeno abriría oportunidades para que México incremente su competitividad dentro de la cadena de suministro automotriz regional.
México mantiene liderazgo
En ese sentido, afirmó que México continúa liderando la cadena de suministro en Norteamérica, una ventaja estratégica que podría consolidarse una vez que se definan las nuevas condiciones del T-MEC.
Según estimaciones del sector, entre 2027 y 2030 podría presentarse una nueva ola de inversiones vinculadas con la producción de vehículos híbridos y eléctricos, lo que impulsaría el desarrollo de autopartes de mayor contenido tecnológico.
El representante de la INA adelantó además que a mediados de marzo la Secretaría de Economía comenzará las reuniones bilaterales con Estados Unidos y Canadá para preparar la revisión del tratado comercial. Este proceso, señaló, podría contribuir a reducir la incertidumbre en el sector.
Estudios elaborados por la INA en conjunto con el Banco Mundial, que serán publicados próximamente, apuntan a que la próxima década ofrecerá una ventana de oportunidad para la industria mexicana de autopartes. De acuerdo con Padilla, el establecimiento de reglas de origen más específicas favorecerá a las piezas y componentes producidos dentro de Norteamérica, fortaleciendo la integración regional.








