La gestión energética es un pilar fundamental para alcanzar la eficiencia, señala Skysense, empresa especializada en microrredes, sistemas de almacenamiento energético en baterías y sistemas fotovoltaicos.
La eficiencia energética se ha popularizado en la última década, llevando este concepto de una meta a una moda que en la que todos ser partícipes sin entender que esta solo es posible con una mejor gestión de los recursos energéticos y el uso de fuentes renovables.
Bajo este entendido, Skysense ha diseñado modelos de eficiencia energética basados en Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BEES por sus siglas en inglés), ya que contribuyen al ahorro y aceleran la transición hacia operaciones más sostenibles, principalmente en centros aeroportuarios.
Desde su óptica, los aeropuertos funcionan como pequeñas ciudades, dado que todo su funcionamiento está basa en la energía. En este sentido, es fundamental garantizar el suministro confiable reduciendo su huella de carbono.
Datos de la Organización Internacional de Aviación (OACI) refieren que este sector es responsable del 2% de las emisiones a nivel mundial, por lo que es importante implementar modelos que impulsen la sostenibilidad.
Proyecciones del Consejo Internacional de Aeropuertos señalan que, hacia 2050, se espera que el tráfico aéreo se duplique alcanzando 17 mil 700 pasajeros, motivo por el cual la infraestructura aeroportuaria deberá operar con mayor eficiencia energética para cumplir los compromisos climáticos.
Para atender estas necesidades, Skysense ha diseñado proyectes de microrredes inteligentes para incorporar a los BEES y los sistemas de generación fotovoltaica.
“El alcance de estos sistemas permite a los aeropuertos generar energía limpia localmente mediante paneles solares, almacenarla en baterías para utilizarla en momentos de mayor demanda, mejorar la calidad del suministro eléctrico regulando voltaje y frecuencia, e incluso operar temporalmente de forma independiente de la red eléctrica”, comentó Enrique Garduño, CEO de la compañía.
Los resultados son comprobables, puesto que enero de 2026 la empresa reportó una reducción aproximada de 4 mil toneladas de CO2 en los aeropuertos donde opera la compañía.




