Sheinbaum acota la inversión privada en Pemex: 80–90% de operaciones seguirán en manos estatales, sin concesiones ni garantías de utilidad, priorizando el Derecho Petrolero del Bienestar.
La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que, en la nueva etapa de Petróleos Mexicanos (Pemex), la participación privada será complementaria y estará acotada por el control estatal. Ayer al responder sobre posibles asociaciones con empresas, la mandataria precisó que entre 80 y 90% de las operaciones permanecerán directamente en manos de Pemex, mientras que los proyectos “mixtos” sólo funcionarán como esquema de apoyo, sin concesiones ni garantías automáticas de utilidades para los particulares.
Sheinbaum contrastó este modelo con el de administraciones anteriores, donde –según dijo– se estructuraban proyectos que aseguraban la rentabilidad de las empresas privadas, independientemente del desempeño del activo. En el nuevo esquema, subrayó, la lógica será inversa: primero se cubrirán las obligaciones fiscales y los costos, y sólo después se distribuirán las ganancias conforme a las condiciones de cada proyecto.
El eje fiscal de este modelo es el llamado Derecho Petrolero del Bienestar, que fija una tasa de 30% sobre las utilidades. La presidenta remarcó que Pemex paga únicamente este impuesto y que cualquier socio privado que participe en proyectos petroleros deberá cumplir el mismo requisito: “Todos tienen que pagar el 30 por ciento, eso es así”. Una vez cubierto este derecho y los costos de inversión y operación, las utilidades se dividirán en dos, bajo parámetros específicos para cada iniciativa.
Sheinbaum adelantó que los esquemas mixtos se utilizarán, sobre todo, en cadenas donde Pemex requiere capacidad técnica, financiamiento o integración industrial adicional, como fertilizantes y petroquímica. En estos casos, insistió, no se cederán concesiones ni la operación de los activos: la empresa pública seguirá siendo la responsable directa de las plantas y procesos, mientras el capital privado se integrará como socio minoritario o complementario.
La presidenta también abrió la puerta a aplicar este modelo en proyectos de gasoductos, un segmento clave para garantizar suministro a la industria y a nuevas zonas de consumo. Anunció que el gobierno presentará próximamente un plan detallado de gasoductos bajo estos esquemas, con el compromiso de mantener transparencia en los criterios de selección de proyectos y en la distribución de beneficios.








