Pemex elevará hasta siete veces las rentas de viviendas para personal clave en refinerías. La medida busca ingresos adicionales, pero tensiona tiempos de respuesta y seguridad operativa.
Pemex decidió incrementar de forma drástica el cobro de las viviendas aledañas a sus refinerías, utilizadas históricamente para alojar al personal crítico del Sistema Nacional de Refinación (SNR), que debe estar disponible 24/7 para atender emergencias. A partir del 2 de marzo, las cuotas de “recuperación” pasarán de 1,357 pesos mensuales a hasta 9,619 pesos, según la instrucción firmada por la Dirección de Procesos Industriales, encabezada por el ingeniero Carlos Armando Lechuga Aguiñaga.
Estas casas, ubicadas junto a las refinerías de Cadereyta, Ciudad Madero, Minatitlán, Salamanca, Salina Cruz y Tula de Allende, forman parte del modelo de seguridad operacional de la empresa: al estar literalmente junto a las plantas, permiten que ingenieros, jefes de turno y personal táctico lleguen en minutos a cualquier incidente. Las refinerías están catalogadas como instalaciones “AAA”, es decir, estratégicas para la seguridad nacional, por lo que los Protocolos de Respuesta a Emergencias del SNR prevén brigadas integradas precisamente por quienes habitan estas viviendas.
El cambio de esquema ha generado preocupación entre el personal técnico, que advierte impactos en seguridad y continuidad operativa. Muchos trabajadores cuentan con vivienda propia lejos de las instalaciones y, ante rentas de casi 10 mil pesos, podrían optar por abandonar las casas de Pemex y limitar su presencia al horario laboral. Fuentes internas señalan que esto aumentaría los tiempos de respuesta ante accidentes y contingencias en plantas que procesan y almacenan gasolinas, diésel, turbosina y otros productos de alto riesgo.
A ello se suma el contexto de inseguridad en varias zonas petroleras, donde la cercanía y control del entorno de las casas de Pemex ofrece mayor resguardo que colonias urbanas expuestas a la delincuencia organizada. El eventual desplazamiento del personal a viviendas más lejanas modificaría esa ecuación de seguridad individual y operativa.
La medida se interpreta también en el marco del ajuste financiero de la empresa. Pemex atraviesa un proceso de reorganización interna y recorte de costos, con ahorros proyectados por cerca de 250 millones de dólares derivados de la reducción de plazas de confianza y reestructura organizacional. Al mismo tiempo, la petrolera carga con un elevado endeudamiento y presiones de liquidez que han afectado su inversión física, sus pagos a proveedores y el mantenimiento de instalaciones, mientras intenta mejorar su perfil financiero con nuevas emisiones de deuda y un plan estratégico a 2035.
En este contexto, el cobro de rentas más altas a su propio personal estratégico aparece como una pieza más dentro del esfuerzo por generar ingresos y contener gasto, pero se superpone directamente con las obligaciones de respuesta inmediata ante emergencias en las refinerías del SNR y con las metas de operación continua y segura definidas en el Plan Estratégico 2025–2035.









