Pemex aseguró que el abasto de combustibles está garantizado tras disturbios en 20 estados. La empresa refuerza seguridad en instalaciones y mantiene planes de contingencia logística.
Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que sus operaciones se desarrollan con normalidad y que el abasto de combustibles en el país está garantizado, después de la jornada de disturbios y ataques registrada el domingo en al menos 20 estados de la República. Entre los daños reportados se encuentran decenas de sucursales del Banco del Bienestar atacadas o incendiadas, particularmente en entidades como el Estado de México y Jalisco, en el contexto de la confirmación del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En un comunicado, la petrolera estatal detalló que mantiene “vigilancia constante para asegurar la integridad física de las instalaciones, así como de las y los trabajadores de Pemex”, y subrayó que la red de suministro —integrada por refinerías, terminales de almacenamiento, poliductos y transporte por autotanques— opera sin afectaciones que comprometan el suministro nacional. La empresa insistió en que, hasta ahora, los actos de violencia se han concentrado en infraestructura civil y financiera, sin reportes de daños directos a instalaciones petroleras estratégicas.
En el actual sexenio, la seguridad física de la infraestructura energética ha adquirido un peso mayor dentro de la política pública, tanto por el combate al huachicol como por el papel de la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina en la protección de refinerías, terminales marítimas y ductos. De acuerdo con reportes recientes, el gobierno federal ha intensificado operativos contra el robo y contrabando de combustibles, con decomisos acumulados de decenas de millones de litros en ductos y carrotanques, lo que refleja la relevancia del sector energético como objetivo para el crimen organizado.
Especialistas en energía y seguridad advierten que el principal riesgo en escenarios de violencia generalizada no es sólo un ataque directo a instalaciones críticas, sino la interrupción de la logística secundaria: accesos carreteros bloqueados, cierre de estaciones de servicio por razones de protección civil o restricciones de movilidad que dificulten el traslado de combustibles a ciertas zonas metropolitanas. En ese contexto, la insistencia de Pemex en que cuenta con redundancias y planes de contingencia busca enviar una señal de estabilidad a distribuidores, gobiernos locales y grandes consumidores industriales.
Analistas consultados señalan que, en episodios previos de tensión o grandes operativos contra el crimen organizado, la coordinación entre Pemex, fuerzas armadas y autoridades estatales ha sido clave para mantener operativos los corredores energéticos estratégicos y evitar desabastos prolongados en combustibles, aun cuando se presentan afectaciones puntuales en algunas regiones.








