La inversión física de Pemex cayó 34.1%, pese a la meta de elevar la producción petrolera, según datos de la SHCP.
Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene como uno de sus principales objetivos elevar la producción de hidrocarburos; sin embargo, en 2025, la inversión en infraestructura de la empresa productiva del Estado cayó 34.1%, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Gonzalo Monroy especialista del sector energético, indicó que la inversión en infraestructura es un componente central para sostener e incrementar la producción petrolera, ya que permite financiar actividades como mantenimiento de plataformas, rehabilitación de refinerías, exploración, desarrollo de campos y modernización de instalaciones. Una contracción de esta magnitud implica menores recursos para esas tareas estratégicas.
“La reducción de la inversión ocurre en un contexto de presión financiera para Pemex, que enfrenta elevados niveles de endeudamiento, compromisos fiscales y limitaciones presupuestarias. En ese entorno, el ajuste al gasto de capital muestra las dificultades para equilibrar las finanzas de la empresa con sus objetivos operativos, y también evidencia las deficiencias del plan de negocios de la petrolera”, indicó el analista.
Datos de la SHCP muestran que la inversión física de Pemex ha sido uno de los rubros más afectados dentro de su estructura de gasto, lo que contrasta con el discurso oficial que subraya la necesidad de fortalecer la autosuficiencia energética y aumentar la producción nacional de petróleo y combustibles.
Esto a su vez coincide con que en 2025, la producción de hidrocarburos líquidos de Petróleos Mexicanos (Pemex) promedió 1 millón 635 mil barriles diarios, lo que representó una caída cercana a 7% respecto a 2024 y marcó su nivel más bajo en los últimos 35 años.
Monroy indicó que a pesar de que se están destinando muchos recursos a Pemex, éstos se han centrado principalmente para atender sus problemas financieros, y no así en fortalecer la inversión para que pueda producir más.
Infraestructura, un factor clave para la producción
Analistas han señalado de manera reiterada que sin inversión suficiente en infraestructura resulta complejo sostener niveles de producción, especialmente en una empresa con instalaciones envejecidas y campos maduros. La caída en la inversión puede traducirse en mayores riesgos operativos, menor eficiencia y dificultades para compensar la declinación natural de los yacimientos.
Además, la inversión no solo impacta la producción de crudo, sino también la capacidad de procesamiento, el transporte y la seguridad de las instalaciones, aspectos críticos para la operación integral de Pemex.
Un reto para la estrategia energética
De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el recorte en la inversión plantea un reto para la estrategia energética del país, en la que Pemex juega un papel central. Si bien la empresa mantiene el objetivo de producir más, la disminución de recursos destinados a infraestructura podría limitar el alcance de ese propósito en el mediano plazo.
La evolución de la inversión será un indicador clave para evaluar la capacidad real de Pemex de cumplir sus metas productivas, en un entorno donde el equilibrio entre finanzas públicas, operación petrolera y seguridad energética continúa siendo uno de los principales desafíos.
“La contracción generalizada de la inversión pública limita la capacidad del gasto para impulsar el crecimiento económico y fortalecer la infraestructura productiva en el mediano plazo”, destacó el organismo.








