Coparmex Tabasco denunció que Pemex ha pagado menos del 10% de lo que adeuda a proveedores, agravando la liquidez de empresas locales y presionando el empleo en la cadena petrolera.
El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Tabasco, José María Bastar Camelo, advirtió que el pago a proveedores por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) sigue siendo “muy deficiente”, a pesar de los anuncios recurrentes de la empresa y del gobierno federal sobre nuevas dispersiónes de recursos para atender la deuda con contratistas.
De acuerdo con el dirigente empresarial, en la práctica no se ha reflejado ni el 10% de lo adeudado a las empresas que brindan servicios y suministros a Pemex en la entidad. Esta brecha entre los anuncios oficiales y los flujos de efectivo efectivos hacia la cadena de proveeduría mantiene bajo fuerte presión la liquidez de negocios locales, muchos de ellos pequeñas y medianas empresas intensivas en mano de obra.
Bastar Camelo subrayó que los proveedores deberán seguir esperando a que la petrolera cumpla con sus compromisos contractuales, lo que alarga una situación financiera ya delicada. Diversos empresarios han tenido que recurrir a créditos de corto plazo, reestructuraciones con bancos y postergación de inversiones para evitar el cierre definitivo de operaciones.
El líder de Coparmex reconoció que las compañías arrastran problemas económicos desde hace tiempo, ligados tanto a la volatilidad de los proyectos de Pemex como a la concentración del riesgo en un solo cliente. Sin embargo, destacó que, pese al entorno adverso, los socios del organismo han intentado mantener la operación y honrar compromisos con empleados y acreedores.
Uno de los puntos sensibles es el empleo. Bastar Camelo explicó que, al interior de las empresas proveedoras, se ha buscado evitar despidos masivos, aun cuando los flujos de caja son insuficientes. La lógica detrás de esta estrategia es que, en un sector altamente especializado, perder talento técnico y operativo implica un costo futuro elevado para la reactivación de proyectos, sobre todo en servicios de mantenimiento, construcción, logística y operación petrolera.
El testimonio de Coparmex Tabasco se suma a las preocupaciones ya expresadas por cámaras empresariales y frentes de subcontratistas en otras regiones del país, que han señalado retrasos persistentes en los pagos de Pemex y una creciente presión sobre la cadena de valor vinculada a la petrolera estatal. Para las economías locales donde la empresa tiene un peso dominante, la prolongación de estos atrasos se traduce en menor circulante, menor inversión y una creciente fragilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas ligadas a la industria petrolera.








