La terminal privada de GNL en Guaymas reducirá hasta 35% el costo del gas, mejorará la seguridad energética del noroeste y generará más de 17 mil empleos directos e indirectos.
La Secretaría de Energía (Sener) destacó que México se consolida como punto clave energético en Latinoamérica con la inversión privada en la terminal de Gas Natural Licuado (GNL) de Guaymas, Sonora. El proyecto, impulsado por capital privado pero alineado con la política federal, se plantea como nueva pieza estratégica para garantizar energía más accesible y mayor estabilidad en el suministro de gas para el noroeste del país.
La terminal de Guaymas permitirá recibir, almacenar y regasificar GNL para inyectarlo a la red de gas natural que abastece a generación eléctrica, industria y, potencialmente, nuevos polos de manufactura vinculados al nearshoring. De acuerdo con Sener, la infraestructura podría generar ahorros de hasta 35% en el costo del gas respecto a esquemas actuales de abasto en la región, donde tradicionalmente han existido restricciones de suministro y dependencia de combustibles más caros como diésel o combustóleo.
En términos de impacto laboral, el proyecto tiene una dimensión relevante: se estiman más de 6,000 empleos directos durante la fase de construcción, alrededor de 11,000 empleos indirectos en la cadena de proveeduría y 360 plazas permanentes en la etapa operativa. Esta masa crítica de empleo se concentrará en el corredor Guaymas–Empalme y áreas de influencia, con efectos en transporte, servicios locales y proveedores industriales.
La terminal se inserta en un contexto en el que México importa más de la mitad de los combustibles que consume y más de 60% del gas natural desde Estados Unidos, principalmente vía gasoductos. El desarrollo de infraestructura de GNL en puertos del Pacífico responde, entre otros factores, a la necesidad de diversificar rutas de suministro, reducir vulnerabilidades logísticas y mejorar las condiciones de precio para usuarios industriales y de generación eléctrica.
Para el sistema eléctrico, una mayor disponibilidad de gas competitivo en el noroeste puede traducirse en menores costos de generación para la CFE y productores privados, así como en una mejor planeación de refuerzos de red y nuevas centrales de ciclo combinado o hibridaciones con renovables. El énfasis de Sener en la “estabilidad” apunta precisamente a reducir la volatilidad en costos de combustible y a dar certidumbre de largo plazo a proyectos industriales intensivos en energía.
Con la terminal de Guaymas, México busca aprovechar su posición geográfica y su red de gasoductos para consolidarse como plataforma logística de gas en la región, al tiempo que se fortalece el suministro interno en una zona clave para la inversión manufacturera y de exportación.









