El sector de telecomunicaciones e internet es el tercero con menor competencia, sólo después de energía y electricidad, sin embargo, es el que más se ha deteriorado comparado con años previos.
El sector de telecomunicaciones e internet es en el que analistas consideran que más ha aumentado los problemas de competencia en México, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).
De acuerdo con la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado: enero de 2026, el sector de telecomunicaciones e internet es el tercero con menor competencia, sólo después de Energía y Electricidad, sin embargo, es el que más se ha deteriorado comparado con años previos.
El análisis muestra que en enero de 2024 este sector concentró 9% de las respuestas, mientras que en enero de 2025 subió a 13% y este año alcanzó un 18%, lo que muestra una tendencia creciente en la preocupación de los analistas por la competencia en este mercado.
Un sector con grandes retos
De acuerdo, con Héctor Magaña, especialista del Tec de Monterrey, el mercado de telecomunicaciones en México sigue dominado por uno o pocos grandes operadores, lo cual limita la competencia efectiva y encarece el ingreso de nuevas empresas. Esta alta concentración permite prácticas que pueden dificultar la entrada de competidores más pequeños o innovadores.
Además, uno de los retos más importantes que enfrentan los operadores son los costos muy elevados para expandir y modernizar redes, como fibra óptica o infraestructura 5G, lo que es especialmente difícil en zonas rurales o de baja densidad poblacional donde los ingresos potenciales son menores. Esta barrera económica frena la expansión de cobertura.
De acuerdo con el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), México se caracteriza por tener altas tarifas de espectro radioeléctrico, que es un insumo esencial para servicios móviles. Estos costos representan una barrera de entrada para nuevos competidores y pueden desalentar inversiones que expandan y mejoren la conectividad.
Finalmente, la intensa competencia, especialmente en servicios móviles y de banda ancha, ha llevado a reducciones constantes de precios. Aunque esto beneficia a consumidores, también presiona los márgenes de utilidad de los operadores, limitando su capacidad de reinversión en redes y servicios modernos.
Energía y electricidad
Aunque el sector de energía (petróleo, gasolina y gas), con 29% de las respuestas en 2026, seguido por electricidad, con 30% son los que se consideran con más problemas, ambos se han mantenido históricamente entre los más señalados por problemas de competencia, pero estables, mientras que en telecomunicaciones el incremento ha sido más acelerado.
Otros sectores mencionados fueron servicios de transporte (10%), mercado de crédito bancario (6%) e intermediación y comercialización de bienes (3%).
Factores generales que afectan la economía
Más allá de los sectores específicos, los especialistas consultados por Banxico identificaron que, a nivel general, los principales factores que afectan el entorno económico del país están relacionados con la gobernanza, que concentró 41% de las respuestas.
Le siguieron las condiciones externas, con 24%, y las condiciones económicas internas, con 23%, como los elementos más relevantes que inciden en el desempeño económico de México.
En el análisis particular de factores, los especialistas señalaron como principales preocupaciones los problemas de inseguridad pública, que concentraron 20% de las respuestas, seguidos por la política sobre comercio exterior, con 16%.
Otros factores relevantes fueron la ausencia de cambio estructural en México, la debilidad del mercado interno y la corrupción, cada uno con 8% de las menciones.
Alta preocupación por falta de competencia
La encuesta también identifica los factores que recibieron un nivel de preocupación, entre los que destacan: problemas de inseguridad pública, falta de estado de derecho, corrupción, política sobre comercio exterior, impunidad, ausencia de cambio estructural, incertidumbre económica interna, política de gasto público, inestabilidad política internacional, debilidad del mercado interno, incertidumbre política interna y falta de competencia de mercado.








