Expertos señalan que sin reformas internas y mayor certeza jurídica, el Plan México enfrenta riesgos de quedarse en el papel.
Hoy se cumple un año del lanzamiento del Plan México, sin embargo, los indicadores clave de este plan industrial muestran retrocesos, particularmente en inversión, crecimiento económico y empleo formal.
De acuerdo con un análisis de “México, ¿cómo vamos?”, una de las metas establece elevar la inversión por encima de 25% del PIB a partir de 2026, pero los datos muestran un deterioro: la inversión cayó de 24.8% del PIB en el tercer trimestre de 2024 a 22.0% en el tercer trimestre de 2025.
En términos anuales, de julio a septiembre del año pasado, la inversión total se contrajo -7.6%, con una caída de -4.6% en la inversión privada y un desplome de -22.8% en la inversión pública.
“El dato es especialmente relevante si se considera que 90% de la inversión en México proviene del sector privado. De acuerdo con el Banco de México, 49% de los encuestados considera que la coyuntura actual es un mal momento para invertir”, alertó el análisis.
De acuerdo con Alejandro Werner, director del Georgetown Americas Institute, la estrategia del Plan México resulta insuficiente, porque “es todo y no es nada”, afirmó.
En cambio, dijo que para que haya crecimiento deben hacerse reformas estructurales internas, desregulación, educación, infraestructura, además de que es necesaria una política y una estrategia de inversión mucho más clara.
El 13 de enero de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum, junto con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el Consejo Asesor de Desarrollo Económico encabezado por Altagracia Gómez, presentó el Plan México que establece 13 metas orientadas a impulsar el desarrollo nacional y reducir la pobreza y la desigualdad hacia 2030.
Crecimiento económico en terreno negativo
Otro indicador que muestra que el plan que está rigiendo la política económica del país no está dando resultados, es el crecimiento económico.
La meta número uno del Plan México busca colocar al país entre las 10 economías más grandes del mundo. Actualmente, México se ubica en la posición 13, de acuerdo con el Banco Mundial, sin embargo, el análisis de México, ¿cómo vamos? Destaca que, en el tercer trimestre del 2025, el crecimiento económico fue de -0.2% anual, lo que llevó por primera vez desde el primer trimestre de 2021.
Además de acuerdo con las estimaciones que hay para este año, el crecimiento de la economía mexicana seguirá siendo moderado, apenas mostrando una ligera recuperación.
Alejandro Gómez Támez, investigador del Tec de Monterrey, valora que el Plan México ofrece una visión optimista y ambiciosa para el desarrollo del país, pero enfrenta desafíos estructurales, fiscales y externos que no pueden ser ignorados.
“Problemas como la incertidumbre jurídica, la corrupción, las deficiencias en infraestructura y educación, y los riesgos externos subrayan la magnitud de los obstáculos a superar”, precisó.
Empleo formal: lejos de la meta
El empleo formal es uno de los indicadores más importantes para medir el pulso de la economía, en este sentido la apuesta del Plan México plantea crear 1.2 millones de empleos formales al año. Sin embargo, en 2025 sólo se generaron 278,697 puestos registrados ante el IMSS.
“Este ritmo es insuficiente para absorber a la población que se incorpora a la Población Económicamente Activa (PEA). Además, se trata del segundo peor registro desde 2003, excluyendo años de crisis como 2008-2009 y 2020”, destacó el organismo.
El reporte indica que, en manufactura y sectores estratégicos de la economía, se registró una pérdida de 127 mil 200 empleos en 2025, un fenómeno no observado desde la Gran Crisis Financiera.
En materia competitividad, México ocupa el lugar 55 de 69 países en el Índice Mundial de Competitividad del IMD, con el peor desempeño en eficiencia gubernamental. El semáforo se mantiene en rojo, al igual que el de productividad laboral, estancada en niveles similares a los de 2009.
Finalmente, el Plan México se plantea reducir la pobreza laboral, en su primer año muestra que ésta bajó de 35.1% a 34.3%. Aun así, 44.9 millones de personas viven con ingresos laborales insuficientes para cubrir la canasta básica, especialmente en el sur-sureste, donde supera el 50%.
“Para que el plan sea más que un ejercicio retórico, el gobierno debe enfocarse en fortalecer el estado de derecho, mejorar la infraestructura, reformar el sistema educativo y fomentar una mayor participación del sector privado, porque si no corre el riesgo de quedarse en el papel”, destacó Gómez Támez.









