Pemex mantiene envíos millonarios de combustible subsidiado a Cuba mientras arrastra una deuda récord con proveedores, reestructurada hasta ocho años, elevando la presión financiera sobre la cadena de suministro.
En plena escalada de tensiones entre Estados Unidos y los regímenes de Venezuela y Cuba, el gobierno de México mantuvo, incluso en temporada navideña, el envío de combustible subsidiado a la isla caribeña a través de Pemex y su filial Gasolinas Bienestar. Registros de comercio exterior y sistemas de rastreo satelital muestran que, el 24 de noviembre de 2025, se exportaron cerca de 13 millones de litros de diésel automotriz desde Coatzacoalcos hacia La Habana, por un valor superior a 14.6 millones de dólares. Un segundo cargamento partió el 19 de diciembre desde la terminal de Laguna de Pajaritos a bordo del buque Ocean Mariner, que ha realizado múltiples viajes México–Cuba desde mayo de 2025.
Estos embarques se suman a los más de 3 mil millones de dólares en hidrocarburos enviados entre mayo y agosto de 2025, que ya habían colocado a México como el principal proveedor de petróleo de Cuba, desplazando a Venezuela, de acuerdo con datos de la industria citados por medios internacionales. En varios de estos movimientos participó el petrolero cubano Sandino, sancionado por la OFAC estadounidense por transportar crudo venezolano a la isla, lo que detonó fuertes críticas de congresistas republicanos, quienes han llegado a plantear revisar el T-MEC si México no frena los apoyos energéticos a La Habana.
Pese a que, tras la presión política, los volúmenes se redujeron entre septiembre y octubre, los envíos no se detuvieron: continuaron en noviembre, diciembre y ya se registró un nuevo cargamento en los primeros días de 2026, nuevamente con el Ocean Mariner saliendo de Coatzacoalcos rumbo a Cuba.
Este activismo energético hacia el exterior contrasta con la situación interna de Pemex frente a sus propios proveedores. La empresa reconoció en reportes oficiales que su deuda con contratistas alcanzó alrededor de 517 mil millones de pesos al cierre del tercer trimestre de 2025, el nivel más alto del que se tenga registro. Además, mediante un informe 6-K ante la SEC, Pemex reveló que parte de los saldos facturados en 2025 se reestructuraron para pagarse en un plazo de hasta ocho años mediante abonos trimestrales de capital e intereses.
En la práctica, mientras la empresa sostiene una política de apoyo energético a Cuba con cargamentos millonarios y condiciones preferenciales, miles de proveedores nacionales –especialmente en regiones petroleras como Campeche, Tabasco y Veracruz– enfrentan atrasos crónicos de pago, litigios crecientes y una presión financiera que se extiende en el tiempo por la recalendarización de adeudos.





