Desde el 1 de enero rigen las nuevas cuotas del IEPS a combustibles. Te explicamos montos por litro, el tema de estímulos y por qué no sube igual en todos lados.
Arrancó el año y con él una pregunta que nunca falla: ¿sube la gasolina? La respuesta corta es “depende”, pero hay un dato firme. Hacienda actualizó las cuotas del IEPS a gasolinas y diésel para 2026, y desde el 1 de enero ya aplican en todo el país. Las cifras oficiales publicadas en el Diario Oficial de la Federación establecen $6.7001 por litro para gasolina regular, $5.6579 para Premium y $7.3634 para diésel. Son ajustes que, en ausencia de estímulos, elevan el piso del precio final; cuánto suba en tu ciudad dependerá de logística, competencia y referencias internacionales.
El IEPS funciona como un monto fijo por litro. Cada año se actualiza por inflación y, semana a semana, Hacienda puede decidir aplicar estímulos para amortiguar el precio al consumidor. En diciembre se confirmó que no habría estímulo en la primera semana del mes y, al cierre de 2025, las gasolinas Magna y el diésel venían de varios meses con apoyo en cero. Iniciar enero con cuotas nuevas y sin estímulos hace que muchos consumidores vean ajustes en el tótem conforme las estaciones rotan inventarios. Si en las siguientes semanas se activa un porcentaje de estímulo, el alza podría moderarse; si no, el arranque de año será más pesado para carteras intensivas en movilidad.
¿Por qué no sube igual en todos lados? Porque el precio final también carga con tipo de cambio, fletes, márgenes y el costo del producto (nacional o importado). Ciudades con alta competencia pueden absorber temporalmente parte del impacto; otras, con menos estaciones o mayor costo logístico, ajustan más rápido. Para transportistas, el foco es el diésel: cualquier cambio pega en la cadena de suministro y, a la larga, en el costo de bienes. Para automovilistas, conviene comparar estaciones cercanas y aprovechar apps de precios; en temporada de estímulos, hay variaciones reales entre marcas y zonas.
Más allá del bolsillo individual, el IEPS es una válvula para las finanzas públicas. Con un supuesto de precio del crudo más bajo para 2026, el gobierno necesita cuidar la recaudación interna y calibrar los apoyos para no desfondar la caja. En ese balance, el consumidor ve cambios graduales y, ocasionalmente, brincos si el mercado internacional se mueve fuerte o si el tipo de cambio se deprecia. El mensaje práctico es sencillo: enero arrancó con cuotas nuevas y 0% de estímulo en el corte más reciente; el resto dependerá del tablero internacional y de las decisiones semanales de Hacienda.
Para cerrar, tres consejos de utilidad inmediata. Primero, mantenimiento del vehículo: presión de llantas y afinación ahorran combustible sin gastar más. Segundo, planea tus cargas según rutinas; a veces cambiar el día o la hora evita filas y te da mejor precio. Tercero, vigila el DOF o fuentes confiables que difunden el estímulo semanal: si reaparece, lo verás reflejado en la bomba con algunos días de desfase. El combustible es un gasto ineludible, pero informado duele menos.





