Los ingresos petroleros del sector público cerraron 2025 con una caída real, arrastrados por el menor desempeño de Pemex, lo que confirmó la pérdida de peso del petróleo como pilar de las finanzas públicas.
En 2025, los ingresos petroleros del sector público registraron una disminución real de 2.7% durante 2025, de acuerdo con el informe de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al cuarto trimestre del año, confirmando una tendencia de debilitamiento estructural del petróleo como fuente de recursos fiscales.
En términos nominales, los ingresos petroleros sumaron 968.2 mil millones de pesos, cifra 173.9 mil millones menor a lo programado, lo que refleja un desempeño inferior al esperado dentro del balance fiscal anual.
El mayor impacto se concentró en los ingresos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Los recursos propios de la empresa productiva del Estado ascendieron a 728.4 mil millones de pesos, lo que representó una caída real de 7.1% respecto a 2024 y un faltante de 132.5 mil millones de pesos frente a lo aprobado en el programa anual.
Esta caída se da a pesar de que, en los últimos años, Pemex ha recibido apoyos recurrentes del gobierno federal con el objetivo de sostener su operación, mejorar su perfil financiero y cumplir con sus obligaciones de deuda.
Dichos respaldos han incluido aportaciones directas de capital, reducciones y estímulos fiscales, así como mecanismos para facilitar el refinanciamiento de pasivos, en un contexto de caída en la producción, altos niveles de endeudamiento y menores ingresos petroleros.
Este desempeño contrastó con los ingresos petroleros del Gobierno Federal, que crecieron 13.3% real anual, impulsados principalmente por mayores transferencias del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo, aunque sin compensar completamente el retroceso de Pemex.
Fondo Petrolero también resiente la baja
La menor aportación petrolera también se reflejó en el saldo del Fondo Mexicano del Petróleo, que pasó de 24,853.2 millones de pesos en diciembre de 2024 a 22,696 millones en diciembre de 2025, una reducción de 2,157.2 millones de pesos en un año.
Menor dependencia del petróleo
Pese a la caída de los ingresos petroleros, las finanzas públicas se mantuvieron estables, gracias al crecimiento de los ingresos no petroleros, que avanzaron 3.3% real anual, y a una recaudación tributaria que alcanzó un máximo histórico de 15.1% del PIB.
Este desempeño permitió que el déficit público se redujera en 1.5 puntos porcentuales del PIB y que la deuda se mantuviera en una trayectoria sostenible, reforzando el proceso de despetrolización de las finanzas públicas que Hacienda ha impulsado en los últimos años.








