El STPRM prevé un 2026 difícil para Pemex por rezagos de inversión y mantenimiento. Anuncia desbloqueo de plazas y confía en mejoras hacia 2027.
Luis Ricardo Aldana Prieto, secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), reconoció que 2026 será un año complejo para Petróleos Mexicanos (Pemex) debido al deterioro acumulado en varias áreas de la empresa, derivado —según expuso— de años con inversión insuficiente, mantenimiento postergado y una atención tardía a necesidades operativas clave.
El dirigente sindical hizo estas declaraciones durante una visita a la zona sur de Tamaulipas, en el marco de la XVIII edición del Torneo de Pesca Petroleros en busca de la curvina “Esdras Romero Vega”, encuentro que reunió a trabajadores de distintas secciones del país. Ahí, Aldana Prieto planteó que la empresa atraviesa hoy un desequilibrio operativo que exige una etapa de corrección intensa.
En su mensaje, subrayó que la mayor fortaleza de Pemex continúa siendo su capital humano. Señaló que miles de trabajadores han sostenido la operación a pesar de las presiones financieras, técnicas y logísticas, y consideró que la recuperación de capacidades requiere un esfuerzo coordinado que coloque a la plantilla laboral como eje de estabilidad en un entorno adverso.
“Lo que viene no será un año sencillo, será un periodo de mucho trabajo. Tenemos que corregir rezagos de muchos años: mantenimiento, inversión, infraestructura y condiciones laborales”, afirmó. Con esta lectura, el sindicato enmarca 2026 como una etapa de ajuste que no sólo involucra equipos e instalaciones, sino también la reorganización de prioridades internas para garantizar continuidad operativa.
Aldana Prieto también anunció el inicio del desbloqueo de plazas en diferentes regiones del país. Este movimiento, explicó, busca reforzar la operación de la empresa y atender la demanda de personal en áreas estratégicas. En términos laborales, el desbloqueo de plazas podría representar un intento de estabilizar cargas de trabajo y mejorar la capacidad de respuesta en instalaciones que se han visto presionadas por la falta de reemplazos y por la acumulación de tareas críticas de mantenimiento y operación.
Finalmente, el líder sindical expresó confianza en que, aunque el panorama inmediato es complejo, para 2027 podrían comenzar a observarse cambios relevantes en Pemex si se mantiene el trabajo coordinado entre trabajadores, sindicato y autoridades federales. La declaración coloca al sindicato como un actor que busca posicionarse no sólo en la defensa laboral, sino también en la narrativa de reconstrucción operativa de la empresa.





