Diputados aprobaron cambios arancelarios propuestos por Sheinbaum, con reservas de Monreal para textiles. La reforma impone aranceles a importaciones sin TLC.
La Cámara de Diputados aprobó cambios en lo particular al dictamen que reforma diversas fracciones arancelarias de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, con 278 votos a favor, 25 en contra y 136 abstenciones. La votación en lo general registró 281 votos a favor, 24 en contra y 149 abstenciones, de acuerdo con reportes de la discusión legislativa.
El dictamen deriva de una iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum y apunta a una agenda de reindustrialización “soberana, sostenible e incluyente”, mediante la modificación de aranceles a la importación en sectores considerados estratégicos. En el enfoque legislativo, la política arancelaria fue presentada como un instrumento para corregir distorsiones acumuladas y fortalecer cadenas productivas nacionales frente a presiones externas y prácticas de competencia agresiva desde países sin tratado de libre comercio con México.
Según la información disponible, la reforma establece aranceles que van del 5% al 35% para más de 1,463 productos provenientes de países con los que México no tiene un TLC vigente, con un impacto particularmente visible en importaciones asiáticas, incluida China. Los sectores involucrados abarcan una lista amplia que incluye textil, vestido, calzado, muebles, plástico, siderurgia, aluminio, autopartes, electrodomésticos, juguetes, vidrio, papel y cartón, entre otros.
En lo particular, el Pleno aceptó una reserva del diputado Ricardo Monreal Ávila. El legislador explicó que presentó tres ajustes: la incorporación de ocho nuevas fracciones arancelarias que sustituyen a un número igual —propuesta surgida desde la industria textil—, además de cambios de técnica legislativa y de corrección de forma para brindar certeza jurídica en la redacción del dictamen.
Asimismo, se añadió un artículo cuarto transitorio que faculta a la Secretaría de Economía a implementar mecanismos e instrumentos jurídicos específicos para la importación de mercancías de países sin TLC, con el objetivo de asegurar el abasto de insumos en condiciones competitivas. Este punto busca equilibrar el propósito proteccionista con la continuidad operativa de industrias que dependen de ciertos insumos importados.
En el debate, legisladores de oposición expresaron preocupaciones sobre posibles presiones inflacionarias o efectos en costos de insumos, subrayando que los aranceles no sustituyen una política industrial integral, mientras que la mayoría defendió la reforma como una medida de seguridad económica y de fortalecimiento productivo.





