Posible relevo de Ángel Cid en Pemex Exploración y Producción ocurre en plena caída de la plataforma, alta deuda y despliegue de contratos mixtos para apuntalar la extracción.
El eventual relevo de Ángel Cid Munguía al frente de Pemex Exploración y Producción (PEP) se perfila como otro ajuste clave en la estructura operativa de Petróleos Mexicanos, justo cuando la empresa intenta frenar la caída de su plataforma de extracción y ejecutar su nuevo Plan Estratégico 2025-2035.
Cid, ingeniero petrolero con larga trayectoria en la empresa, fue designado director general de PEP por primera vez en 2021, en sustitución de Javier Hinojosa Puebla, como parte de una reconfiguración interna derivada de la reforma energética y de la creación de empresas subsidiarias especializadas. Bajo su gestión, la división de exploración y producción ha tenido que operar en un entorno de reservas maduras, presiones de inversión y nuevas metas de producción fijadas por el gobierno federal.
De acuerdo con los reportes más recientes, la producción de hidrocarburos líquidos de Pemex —crudo y condensados— se ubica alrededor de 1.6 millones de barriles diarios, por debajo de los niveles de 2018 y lejos de la meta de 1.8 millones de barriles diarios planteada por la administración actual. PEP concentra prácticamente la totalidad de ese volumen, coordinando tanto los proyectos propios de Pemex como la producción asociada con empresas privadas bajo esquemas de contratos.
El área de exploración y producción opera, además, bajo fuertes restricciones financieras. Pemex reportó para el tercer trimestre de 2025 una deuda financiera en el orden de 100 mil millones de dólares, así como un volumen significativo de pasivos con proveedores y contratistas, lo que condiciona el ritmo de inversión en nuevos desarrollos y en la recuperación secundaria y terciaria de campos maduros. En este contexto, PEP ha sido el brazo encargado de implementar los nuevos contratos mixtos con socios privados para incrementar la producción en campos terrestres y marinos de baja y mediana complejidad.
Los ajustes en la dirección de PEP se producen también en paralelo a la integración de Pemex bajo la figura de Empresa Pública del Estado, que sustituye al esquema de “empresa productiva del Estado” y refuerza la centralización de decisiones en el corporativo, al mismo tiempo que mantiene al área de exploración y producción como el principal generador de flujo operativo para la compañía.
La eventual salida de Ángel Cid se inscribiría, así, en un proceso más amplio de rediseño institucional, donde la oficina de PEP permanece en el centro de las decisiones sobre metas de producción, asignación de capital y relación con socios privados en aguas someras, campos terrestres y proyectos de gas natural asociados a la seguridad energética del país.








