Los apoyos a Pemex provocaron un hueco de 284 mil mdp en ingresos federales, generando recortes presupuestales en salud, transporte y medio ambiente.
Durante los primeros diez meses de 2025, el Gobierno federal enfrentó un faltante de 284 mil millones de pesos (mmdp) en sus ingresos, como consecuencia directa de los apoyos extraordinarios otorgados a Petróleos Mexicanos (Pemex), de acuerdo con un análisis publicado por la organización México Evalúa.
Entre enero y octubre de este año, los ingresos presupuestarios del Gobierno federal (sin incluir a Pemex, CFE, IMSS ni ISSSTE) alcanzaron 5 billones de pesos, lo que representó un aumento anual del 8%, e incluso superó en 2.1% lo originalmente proyectado. Este incremento se explica por un mayor esfuerzo en fiscalización tributaria, que generó 4.49 billones de pesos en ingresos tributarios (+6.1% anual). Además, los ingresos no tributarios no petroleros, como derechos y aprovechamientos, ascendieron a 214 mmdp, un 16.4% más que en 2024.
Sin embargo, este buen desempeño fue contrarrestado por el impacto negativo de las finanzas petroleras. Pemex transfirió 204 mmdp al Gobierno, pero recibió 386 mmdp en apoyos fiscales, lo que resultó en un saldo negativo de 182 mmdp. A esto se suma que, para octubre, el Gobierno esperaba haber recibido ingresos netos por petróleo por 234 mmdp, pero el resultado fue 417 mmdp menor a esa meta.
En términos reales, el balance fiscal refleja un faltante de 284 mmdp, cifra que equivale a casi cinco veces el presupuesto ejercido por la Secretaría de Salud durante el mismo periodo. Esto ha comenzado a reflejarse en recortes presupuestarios y subejercicios en varias dependencias clave. Por ejemplo:
- La Secretaría de Salud tuvo un subejercicio de 15.2 mmdp (26%).
- La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) gastó 35.8 mmdp menos de lo planeado (29.1%).
- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) reportó un recorte de 11.5 mmdp (29.2%).
En contraste, la Secretaría de Energía (Sener) registró un gasto 181% mayor al aprobado originalmente, principalmente por las transferencias extraordinarias a Pemex, mismas que no estaban previstas por el Congreso en el Presupuesto de Egresos aprobado.





