Pemex otorgó 124 contratos directos para rentar pipas por $121 mil millones en solo tres días, levantando alertas por posible concentración y falta de transparencia.
De acuerdo con una denuncia del periodista Lino Zentella, Petróleos Mexicanos (Pemex) habría otorgado 124 contratos por adjudicación directa en un lapso de apenas tres días para la renta de pipas de combustibles, por un monto total de 121 mil 200 millones de pesos. Los contratos habrían sido firmados por Ximena Jacinta García Ramírez, actual subdirectora de Abastecimiento de la petrolera estatal.
Según el reportaje, estas adjudicaciones forman parte de un esquema transexenal que busca garantizar la operación logística de Pemex para el transporte de combustibles y derivados de petróleo hasta el año 2031. Esto implica comprometer presupuesto por al menos seis años, más allá del actual gobierno.
Zentella destaca que solo 10 empresarios concentraron 43 de los contratos, por un total de 45 mil 990 millones de pesos, lo que representa más de un tercio del monto total adjudicado. A modo de comparación, el periodista señala que con esa cantidad de recursos se habrían podido adquirir hasta 134 mil 666 unidades o autotanques nuevos, en lugar de arrendar pipas.
Todos los contratos fueron otorgados mediante el mecanismo de adjudicación directa, que si bien no es ilegal, está regulado por la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público. Este tipo de adjudicación solo debe utilizarse en condiciones específicas, como emergencias o cuando existe un único proveedor con capacidad técnica especializada.
El volumen, simultaneidad y monto de las adjudicaciones durante un periodo tan corto han levantado suspicacias sobre posibles irregularidades en los procesos de asignación. De acuerdo con Zentella, la concentración en pocas manos y la opacidad en la justificación de estas adjudicaciones podrían configurar un patrón de riesgo que requeriría una revisión más exhaustiva de los mecanismos de contratación en la empresa.
Además del monto y número de contratos, llama la atención el periodo de ejecución de los mismos, que abarca hasta 2031, lo cual representa una medida de largo plazo no común en esquemas de arrendamiento de transporte. Esta estrategia de Pemex se enmarca en su intento de fortalecer la infraestructura logística terrestre, particularmente en zonas donde los ductos han sido blanco de sabotaje o tomas clandestinas.





