La UNTyPP exige a Pemex aplicar el aumento salarial del 4.5% acordado con el STPRM, denunciando discriminación laboral y deterioro de condiciones bajo la política de austeridad.
La Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP) exigió a Petróleos Mexicanos (Pemex) el reconocimiento del ajuste salarial del 4.5% otorgado tras la revisión del contrato colectivo firmada el 15 de octubre con el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM). La organización, que agrupa a más de 20 mil técnicos y profesionistas, argumenta que el incremento debe aplicarse de forma equitativa a todos los trabajadores de la empresa estatal, independientemente de su afiliación sindical.
El sindicato recordó que en años anteriores los aumentos salariales derivados de revisiones contractuales se han hecho extensivos a todos los empleados de Pemex, sin distinciones gremiales. Sin embargo, en esta ocasión, la empresa ha señalado que los integrantes de la UNTyPP no son considerados sindicalizados, sino personal de confianza, argumento con el que ha evitado aplicar el ajuste.
En un comunicado, la organización advirtió que esta decisión representa una discriminación laboral, además de un retroceso en derechos adquiridos, ya que afecta directamente el poder adquisitivo de los trabajadores en un contexto económico marcado por la inflación. “La falta de aumento salarial se traduce en una pérdida real de ingresos y en un deterioro de las condiciones de vida de miles de familias petroleras”, señaló la UNTyPP.
Su secretario general, Martín Ruiz Gámez, afirmó que se han sostenido reuniones con directivos de Pemex para buscar una solución, aunque aún no existe una respuesta oficial. La organización espera una reunión definitiva con la administración de la petrolera antes de concluir la semana para definir si se reconocerá o no el incremento.
Ruiz Gámez recalcó que la UNTyPP es un sindicato legalmente reconocido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y por la propia administración de Pemex, pese a ser catalogado como “minoritaria”. “Merecemos las mismas garantías laborales que el STPRM. No pedimos privilegios, sino igualdad de trato. No puede calificársenos como personal de confianza cuando la empresa nos descuenta cuotas sindicales”, declaró.
El dirigente también advirtió que esta situación refleja un deterioro general de las condiciones laborales en la empresa productiva del Estado, enmarcado en una política de austeridad que ha afectado la estabilidad y el bienestar de los trabajadores técnicos y profesionales.
En paralelo, dependencias como el Servicio de Administración Tributaria (SAT) también han enfrentado restricciones similares, luego de que el gobierno federal decidiera no otorgar retroactivos ni incrementos salariales a los empleados de confianza del sector público.





