La electricidad subió 20.7% en la primera quincena de noviembre, detonando el INPC anual a 3.61%. El golpe viene del fin del subsidio estacional en 11 ciudades.
El INEGI confirmó que, en la primera quincena de noviembre, la electricidad fue el genérico con mayor variación de precios: +20.70% quincenal e incidencia de 0.280 puntos sobre la inflación. En el mismo reporte, la inflación general anual se ubicó en 3.61%, con la no subyacente presionada por energéticos y tarifas tras el fin del subsidio de verano en 11 ciudades. El dato es relevante para hogares y negocios: el ajuste llega directo a los recibos.
El boletín mostró, además, qué entidades y ciudades resintieron más la quincena: Sinaloa (+3.29%), Sonora (+3.19%), Baja California Sur (+1.89%) y Baja California (+1.41%) estuvieron por arriba del promedio; entre ciudades, Esperanza (Sonora), Culiacán y Hermosillo lideraron los aumentos. El patrón es consistente con el retiro del apoyo estacional y con el cierre del año, cuando sube el consumo eléctrico en ciertas regiones.
¿Qué significa esto para la planeación 2026? Primero, que el costo energético de comercios y servicios—particularmente climatización y refrigeración—exigirá estrategias de ahorro y eficiencia (medición, iluminación LED, gestión de picos). Segundo, que usuarios calificados y consumidores industriales con contratos indexados a nodos o combustibles deben revisar su cobertura y cláusulas ante un 2026 con volatilidad de gas y mantenimientos en ductos que impactan el hub Waha (Permian). Tercero, que gobiernos locales con clima cálido podrían explorar diseños tarifarios y programas de respuesta a la demanda para mitigar picos estacionales. (Contexto técnico y de mercado).
Para el consumidor residencial, el golpe de 20.7% no se traduce igual en todos los hogares: depende del patrón de consumo, la tarifa aplicable y el clima. En estados fronterizos o del noroeste, el fin del subsidio de verano suele rebotar con fuerza. Para comercios pequeños (tiendas, restauración), una medida inmediata es aplanar la demanda—evitar picos—y calibrar la potencia contratada. (Guías públicas y experiencias sectoriales corroboran la utilidad de estas prácticas).
El INEGI también reportó que la inflación subyacente anual quedó en 4.32% y la no subyacente en 1.29%; la primera quincena mostró 0.47% quincenal en el índice general. Aunque el Buen Fin presionó a la baja algunas mercancías, la electricidad y el transporte público elevaron la medición. El pulso para diciembre dependerá de la temperatura, la cesta regulada y la dinámica de combustibles.
Lectura de negocio: el choque tarifario de noviembre obliga a recalibrar presupuestos 2026. Las empresas con consumo intensivo deben cerrar coberturas, acelerar eficiencia y—si procede—evaluar PPAs y baterías para suavizar picos y costos.





