BYD reconsidera abrir planta en México. El gigante chino de autos eléctricos presiona por condiciones fiscales competitivas y acceso al mercado norteamericano sin aranceles.
La gigante china de vehículos eléctricos BYD (Build Your Dreams) ha reabierto la posibilidad de instalar una planta de manufactura en México, una decisión estratégica con implicaciones regionales clave. Si bien la empresa había descartado previamente esta opción, las nuevas condiciones geopolíticas y comerciales en América del Norte —incluido el conflicto comercial latente entre China y Estados Unidos— han puesto nuevamente a México en la mira.
“Estamos evaluando opciones en Norteamérica y México se mantiene como una posibilidad muy fuerte”, declaró Stella Li, vicepresidenta ejecutiva global de BYD, durante una entrevista con medios asiáticos. La instalación de una fábrica permitiría a BYD exportar vehículos eléctricos al mercado estadounidense sin incurrir en aranceles prohibitivos, gracias a las disposiciones del T-MEC.
Sin embargo, BYD también está presionando por condiciones favorables: infraestructura logística confiable, incentivos fiscales y garantía de acceso a energía limpia. “No buscamos subsidios, pero sí un terreno competitivo”, advirtió Li.
La empresa ya cuenta con operaciones en Brasil, Tailandia e Indonesia, pero aún no ha formalizado su presencia manufacturera en México. Las conversaciones con autoridades mexicanas, según fuentes del sector, se han intensificado en las últimas semanas, en paralelo con los esfuerzos del gobierno por atraer inversiones chinas sin tensar la relación con Washington.





