El Programa IMMEX enfrenta una crisis al cancelar 170 programas por incumplimiento, lo que podría poner en jaque empleos y exportaciones industriales.
La plataforma de manufactura exportadora mexicana enfrenta un tema crítico: la Secretaría de Economía publicó el 29 de septiembre de 2025 un aviso oficial mediante el cual cancela 170 programas de la industria manufacturera, maquiladora y de servicios de exportación (IMMEX) por incumplimientos en obligaciones administrativas.
El régimen IMMEX ha sido durante décadas un pilar del crecimiento industrial y exportador de México, permitiendo a las empresas importar temporalmente insumos sin pagar aranceles ni IVA, siempre que dichos bienes sean transformados para exportación. Ahora, la operación masiva de cancelaciones genera temor en las cadenas manufactureras que dependen de este régimen para operar con competitividad.
Los motivos son variados: falta de presentación del reporte anual correspondiente al ejercicio fiscal 2024, domiciliación fiscal y operativa desactualizada, incumplimiento de obligaciones marcadas en el Decreto IMMEX. Más aún, existe un litigio fiscal abierto sobre lo que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) denomina “importaciones virtuales” al amparo del IMMEX, lo que añade incertidumbre jurídica al esquema.
Para muchas plantas exportadoras, la suspensión del programa puede traducirse en pérdida de beneficios fiscales, necesidad de reestructura de operaciones y, en algunos casos, cierre o reubicación. En regiones como el Bajío, la frontera norte y zonas industriales del centro, proveedores, OEMs y PYMEs ya evalúan el impacto.
La dirigente de una planta maquiladora en Querétaro lo resume así: “Trabajamos para que México sea competitivo en exportación. Hoy vemos que nuestro régimen fiscal se encuentra en revisión y eso pone en riesgo empleos y decisiones de inversión”.
Expertos señalan que el asunto va más allá de lo fiscal: es una señal para la industria exportadora global, que observa México como plataforma de nearshoring. La certeza jurídica, la estabilidad del marco regulatorio y la previsibilidad de los incentivos son clave para mantener flujo de inversión extranjera directa.
Para revertir la situación, se pide una clarificación rápida del marco regulatorio, mecanismos de transición para empresas afectadas y un diálogo profundo para modernizar el régimen sin generar rupturas.
En conclusión, la suspensión de programas IMMEX representa un momento de tensión para la industria manufacturera mexicana: el reto será ver cómo reaccionan las empresas, las cadenas de exportación y el Estado para contener el riesgo de fuga de inversión y empleo.








