Pemex pagará $2,650 millones a Grupo Carso por desarrollar el complejo campo Lakach, en un modelo contractual con grandes retos técnicos y financieros.
Petróleos Mexicanos (Pemex) firmó un contrato por más de 2,650 millones de dólares con GSM-Bronco, subsidiaria de Grupo Carso, propiedad de Carlos Slim Helú, para desarrollar el yacimiento de gas Lakach en aguas profundas del Golfo de México. Este acuerdo se realizó bajo el esquema de Contratos de Servicios Integrales de Exploración y Extracción (CSIEE), una figura híbrida creada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Lakach representa el contrato más grande firmado entre Pemex y Grupo Carso, superando incluso al acuerdo de 1,991 millones de dólaares para el campo terrestre Ixachi. El contrato inició el 25 de junio de 2024 y concluirá en enero de 2042, con producción estimada a partir de diciembre de 2026.
Grupo Carso reportó inicialmente una inversión de 1,200 millones de dólares en Lakach, pero Pemex ajustó la cifra a 1,884 millones, un aumento del 57%. El esquema CSIEE busca equilibrar riesgos entre el Estado y contratistas, permitiendo a las empresas recuperar inversiones con base en su eficiencia operativa, a través del Flujo de Efectivo Disponible (FED) del campo.
Lakach, descubierto en 2007, se localiza a 98 kilómetros al sureste de Veracruz y contiene reservas estimadas en 848,000 millones de pies cúbicos de gas, equivalentes a 149 millones de barriles de petróleo crudo equivalente. Uno de sus principales desafíos es la falta de infraestructura, como una tubería a 900 metros de profundidad, lo que limita la extracción. El empresario mexicano reconoció públicamente la dificultad técnica del proyecto, señalando que solo unas pocas empresas en el mundo pueden ejecutarlo.
A pesar del potencial del campo, los riesgos son altos debido a su complejidad geológica, los requerimientos tecnológicos y la delicada situación financiera de Pemex, que arrastra una deuda de casi 99,000 millones de dólares y adeudos a proveedores por más de 22,800 millones.
Slim busca también participar en los contratos mixtos impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum, modelo que ofrece mayor certeza en los pagos para los contratistas. De superar los desafíos técnicos y financieros, Lakach podría ser un proyecto clave en el desarrollo gasífero del país.








