La manufactura en Baja California creció 30.5 % anual, impulsada por exportaciones a EE. UU., electrónica y dispositivos médicos. Un modelo para replicar en México.
Mientras la mayoría de los estados industriales enfrenta desaceleración, Baja California rompió récord nacional con un crecimiento de 30.5 % en producción manufacturera durante la primera mitad de 2025, según datos del INEGI. El impulso proviene de los sectores electrónico, médico, automotriz y aeroespacial, que convirtieron a la región en un verdadero epicentro exportador hacia Estados Unidos.
La entidad registró un valor de producción manufacturera superior a 68,000 millones de pesos, cifra nunca antes alcanzada. En comparación, estados como Nuevo León o Guanajuato apenas crecieron entre 3 y 5 % en el mismo periodo.
“El fenómeno no es casualidad”, explica Kurt Honold Morales, secretario de Economía de Baja California. “Hemos vinculado universidades con industria, digitalizado procesos aduaneros y creado parques industriales con conectividad directa a la frontera. Todo eso ha permitido atraer inversión global”.
Empresas como Medtronic, Honeywell, Foxconn y Skyworks han expandido operaciones, aprovechando la cercanía logística con California y los beneficios del nearshoring. Solo el sector de dispositivos médicos genera más de 85,000 empleos formales, con salarios superiores al promedio manufacturero nacional.
La industria electrónica, por su parte, ha consolidado una cadena completa de valor: desde ensamble de componentes hasta diseño de circuitos integrados. Esto ha hecho de Tijuana una “mini-Shenzhen” mexicana, con 35 % de su PIB proveniente de manufactura de exportación.
Sin embargo, este auge viene acompañado de nuevos retos: escasez de mano de obra calificada, saturación logística y presión en infraestructura eléctrica. “Estamos creciendo tan rápido que los servicios públicos se están quedando atrás”, advierte María del Carmen Rivera, directora del Parque Industrial Pacífico.
A nivel social, el crecimiento ha disparado la demanda de vivienda, transporte y servicios urbanos. El gobierno estatal planea construir tres nuevos corredores logísticos y fortalecer el puerto de Ensenada como alternativa a la frontera terrestre.
Analistas consideran que Baja California es un laboratorio del nearshoring: demuestra cómo México puede subir en la cadena de valor si combina geografía, talento y tecnología. Pero también es un recordatorio de los riesgos de depender excesivamente de un solo mercado: más del 90 % de sus exportaciones van a EE. UU.
“Si queremos replicar el modelo, debemos hacerlo con visión de largo plazo: educación técnica, infraestructura y energía limpia”, opina Alejandro Díaz, consultor en desarrollo industrial.
Por ahora, Baja California es el espejo del éxito industrial mexicano. Su reto será sostener el ritmo sin perder equilibrio.








