Doris Vega, presidenta de WIM México, destaca los avances en la participación femenina en minería, el desarrollo de empresarias comunitarias, y el impacto del Sello WIM para promover buenas prácticas en equidad, infraestructura y liderazgo en empresas del sector minero nacional.
Históricamente dominado por hombres, el sector minero mexicano vive un proceso de transformación. Al frente de este cambio está Doris Vega, presidenta de Women in Mining (WIM) México, quien en entrevista con Panorama Industrial compartió los avances, desafíos y estrategias que impulsa esta organización para lograr una industria más equitativa, inclusiva y moderna.
En la última década, la participación femenina en minería ha crecido significativamente. Actualmente, las mujeres representan el 18% de la plantilla laboral del sector, una cifra que, aunque parece baja, ha experimentado un crecimiento acelerado en los últimos diez años.
Doris Vega destacó que este cambio no ha sido superficial, sino que obedece a una apreciación real del valor que aportan las mujeres: organización, empatía, enfoque en el detalle y una conexión con el entorno que complementa las capacidades tradicionales en la industria.
“La minería quiere más mujeres en esta industria, y uno de los objetivos de WIM México es visibilizar estas trayectorias exitosas para inspirar a más mujeres”, señaló Vega.
Además del impulso a colaboradoras dentro de las compañías mineras, WIM México también trabaja para fortalecer a las mujeres de las comunidades aledañas a los proyectos mineros. Muchas de ellas participan en microempresas que prestan servicios a las minas, como parte de los programas de desarrollo comunitario.
La estrategia se centra ahora en elevar sus capacidades mediante capacitación y financiamiento, para que estos proyectos se consoliden como negocios sostenibles a largo plazo. Un paso clave en esta ruta fue la firma reciente de un convenio con FIFOMI (Fideicomiso de Fomento Minero), que apoyará la formación y expansión de estos emprendimientos comunitarios.
Uno de los proyectos insignia de WIM México es el Sello WIM, un distintivo que reconoce a las empresas mineras comprometidas con la equidad de género. Desde 2023, este programa ha evaluado a compañías con base en 100 indicadores organizados en nueve ejes: salud integral, equilibrio vida-trabajo, liderazgo femenino, infraestructura adecuada, equidad de oportunidades y remuneración, participación transversal, entre otros.
En la primera edición participaron 12 empresas y, para la segunda ronda que será reconocida en 2025, ya hay 15 compañías inscritas.
“Recordemos que la minería fue creada por hombres y para hombres, tenemos que evolucionar los espacios también para que las mujeres se sientan más cómodas, más protegidas y más seguras”, explicó Doris Vega al describir la importancia de transformar las condiciones físicas y culturales en los centros de trabajo.
Uno de los pilares de WIM México es la formación de líderes, lo que se refleja en su participación activa en programas internacionales de mentoría, como el impulsado por WIM Perú, con presencia en toda América Latina. México participa desde hace tres años en esta iniciativa que ha impactado a más de 800 personas en la región.
Además, se promueven programas de coaching, talleres como Minería para No Mineros y alianzas con instituciones como CAMIMEX y WIM de otros países. Todo esto con el objetivo de preparar a más mujeres para que accedan y prosperen en posiciones de liderazgo dentro de toda la cadena de valor minera.
“Las oportunidades las toman quienes están preparadas. Por eso trabajamos para que cuando llegue esa oportunidad, nuestras asociadas digan ‘ya estoy lista y preparada’”, comentó.
Uno de los grandes estigmas que aún enfrenta el sector minero es su asociación con daño ambiental y condiciones laborales adversas. Vega aseguró que la presencia femenina también ha contribuido a modificar esa percepción, visibilizando una minería más moderna, sustentable y conectada con la sociedad.
En su visita reciente a Chile, fue testigo de cómo el uso de tecnología remota ha transformado el trabajo en minas, permitiendo operar maquinaria pesada desde centros de control a cientos de kilómetros, en los que 60% del personal son mujeres. En México, muchas operaciones mineras ya cuentan con programas sólidos de mitigación ambiental, rescate de flora y fauna y manejo de áreas de conservación.
WIM México, como parte de una red global presente en más de 100 países, busca acercar a la sociedad a la minería desde una nueva narrativa: una industria con rostro humano, con oportunidades reales para todos los talentos y con un compromiso activo hacia la equidad de género y la sostenibilidad.





