Grupo Carso invertirá 5,000 millones de dólares en el campo Ixachi. Pemex impulsa contratos mixtos para atraer capital privado y compartir riesgos operativos.
Pemex ha dado luz verde a una nueva estrategia de inversión denominada Contratos de Desarrollo Mixto, con la que busca atraer capital privado sin ceder control estatal. De acuerdo con una presentación interna de la petrolera obtenida por Proceso, estos contratos permitirán que empresas privadas participen directamente en el desarrollo y operación de campos con alta complejidad técnica o grandes necesidades de inversión.
El proyecto que más inversión privada atraerá será el campo terrestre Ixachi, ubicado en Veracruz, con una inversión estimada de 5,000 millones de dólares por parte de Grupo Carso, propiedad de Carlos Slim. Esta apuesta convierte al empresario en uno de los actores clave en el relanzamiento del sector petrolero nacional bajo la administración de Claudia Sheinbaum.
En total, Pemex contempla once campos bajo este esquema, que en conjunto aportarían 69.4 mil barriles diarios de crudo y 609.5 millones de pies cúbicos diarios de gas. A cambio de los contratos, la paraestatal recibiría hasta 8,060 millones de dólares en bonos a la firma, cuyo monto se calcula según la producción esperada y el interés de los inversionistas.
Entre los otros proyectos destacan Bakte, con una producción esperada de 392.8 MMpcd de gas y un bono de 1,475 millones de dólares; y Tamaulipas Constituciones, que ha despertado interés de empresas como Sinopec y Diavaz. También figuran campos como Agua Fría, Madrefil-Bellota y Cuervito, con distintos niveles de atracción y producción potencial.
Este nuevo esquema representa una alternativa viable ante las limitaciones presupuestarias de Pemex y la necesidad urgente de incrementar la producción energética nacional. Aunque la empresa conserva el control de los activos, la participación privada es fundamental para su viabilidad futura.








