El barril promedió 95.2 dólares, pero Pemex carga deuda, costos financieros y obligaciones fiscales, y destina más crudo a refinar con refinerías operando entre 40 y 45% de su capacidad.
Los altos precios del petróleo dejaron resultados contrastantes entre las principales petroleras del mundo durante el tercer trimestre de 2026. Mientras que Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó pérdidas entre julio y septiembre, compañías como Aramco, Exxon, Shell y Chevron registraron ganancias multimillonarias en un entorno favorable para los precios del crudo. Así se explica la carga fiscal y financiera que propiciaron la perdida de 605 millones de dólares.
La petrolera dirigida por Juan Carlos Carpio Fragoso, registró pérdidas millonarias con una reducción de 82.37% respecto al resultado negativo del mismo trimestre de 2025. Los números rojos contrastan con las utilidades de otras grandes compañías del sector.
Petroleras registran ganancias millonarias
Tal es el caso de la petrolera estatal de Arabia Saudita, Aramco que obtuvo una utilidad neta de 36 mil 250 millones de dólares, resultado que atribuyó principalmente a los precios del petróleo, que alcanzaron un promedio de 95.2 dólares por barril entre julio y septiembre.
En su reporte trimestral, la compañía saudí señaló que sus ingresos crecieron 26% anual, hasta 140 mil 492 millones de dólares, impulsados por mayores precios de venta del crudo, productos refinados y químicos.
Aramco no fue la única petrolera con resultados positivos. Exxon reportó utilidades por 15 mil 413 millones de dólares; Shell, por 12 mil 100 millones de dólares; Chevron, por 9 mil 924 millones de dólares; y BP, por 4 mil 696 millones de dólares.
Aunque las compañías atribuyen sus resultados a distintos factores, entre ellos mejores márgenes de refinación, venta de activos y disciplina de costos, también operaron en un entorno de elevados precios de los hidrocarburos, marcado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y Europa.

Altos precios del petróleo no garantizan rentabilidad
En entrevista con un diario de circulación nacional, el analista Ramses Pech, explicó que los altos precios del petróleo pueden beneficiar a las empresas del sector, pero no garantizan su rentabilidad.
En el caso de Pemex, señaló que también deben considerarse su elevada deuda, los costos financieros, las obligaciones fiscales y los objetivos de abastecimiento y seguridad energética, pues Pemex enfrenta elevados costos financieros y operativos. Por eso, un barril caro puede aumentar significativamente sus ingresos, pero no necesariamente convertirlos en utilidades.
En su reporte trimestral, Pemex atribuyó la reducción de sus pérdidas a mayores ventas y una disminución en el deterioro de activos. Sin embargo, el resultado permaneció en terreno negativo debido a mayores compras de productos, impuestos y derechos, así como a costos relacionados con instrumentos financieros y movimientos del tipo de cambio.
Otro factor que influye en la exposición de Pemex a los precios internacionales es la política energética de priorizar la refinación y el abastecimiento del mercado interno, en lugar de destinar una mayor proporción del crudo a las exportaciones.
Durante el tercer trimestre, las exportaciones de petróleo crudo disminuyeron 33.3%, al pasar de 557,000 barriles diarios en 2025 a 371,000 barriles diarios en el mismo periodo de 2026.










