Rocío Robles advierte que la sobrerregulación energética frena permisos, encarece operaciones y afecta a transportistas.
La sobrerregulación del sector gasolinero en México, los retrasos en la autorización de permisos y los nuevos requisitos para operar instalaciones de autoconsumo están generando incertidumbre entre empresarios, transportistas y comercializadores de combustibles.
Así lo advirtió Rocío Robles, fundadora de Lobbying México y especialista en regulación energética, quien en entrevista reconoció la importancia de combatir el mercado ilegal de combustibles, pero cuestionó que buena parte de la supervisión se concentre en las estaciones de servicio.
La especialista consideró que las autoridades también deben reforzar la vigilancia en las aduanas y en los primeros eslabones de la cadena de suministro, donde se origina parte del problema del contrabando de combustibles.
“El sector gasolinero es un sector sobrerregulado. Es muy complicado mantenerte al día porque en este sexenio cada mes han estado emitiendo una regulación”, destacó la especialista.
CNE: denuncian obstáculos para obtener nuevos permisos de gasolineras
Uno de los principales problemas identificados por Robles es la falta de eficiencia administrativa en la Comisión Nacional de Energía (CNE), organismo que asumió funciones de la extinta Comisión Reguladora de Energía (CRE).
De acuerdo con la especialista, aunque recientemente se han observado avances en la resolución de algunos expedientes, continúan pendientes trámites relacionados con nuevos permisos, cesiones de derechos y cambios de marca o producto.
Robles denunció que los empresarios interesados en abrir una gasolinera enfrentan obstáculos para presentar sus solicitudes mediante la plataforma electrónica correspondiente.
Según explicó, cuando algunos interesados intentan ingresar sus documentos físicamente ante las autoridades, se les indica que deben utilizar el sistema digital, pese a que, de acuerdo con su testimonio, la opción para solicitar nuevos permisos permanece bloqueada.
Esta situación, sostuvo, limita la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos y genera incertidumbre para quienes buscan invertir en infraestructura de suministro de combustibles.
Autoconsumo de combustibles: costos de hasta 10 millones de pesos
Otro de los puntos críticos es la regulación del despacho para autoconsumo de petrolíferos, actividad que permite a empresas, como las transportistas, abastecer sus propios vehículos mediante instalaciones destinadas a ese propósito.
El 11 de agosto de 2026, la CNE publicó un programa de registro temporal para estas instalaciones, con vigencia de inscripción hasta el 31 de diciembre de 2026. El objetivo oficial es fortalecer la trazabilidad de los combustibles y facilitar la transición hacia un esquema definitivo de permisos.
Sin embargo, Robles aseguró que la respuesta de las empresas ha sido limitada.
Según las cifras que mencionó durante la entrevista, de un universo estimado de 15,000 instalaciones, alrededor de 1,500 se habían registrado, equivalente al 10%. Estas cantidades corresponden a estimaciones expuestas por la entrevistada y no a un balance oficial verificado de la CNE.
La especialista explicó que algunas empresas desconfían del manejo de la información y otras enfrentan dificultades para determinar quién debe registrar los tanques cuando estos pertenecen a proveedores de combustible.
Además, estimó que los costos de regularización pueden superar los 2 o 3 millones de pesos y, dependiendo de las características de las instalaciones, alcanzar hasta 10 millones de pesos.
“Dependiendo de la instalación y de lo que hayas avanzado, en algunos casos puede llegar a ser hasta 10 millones de pesos. Entonces, cuando haces los números, dices que no te conviene”, advirtió.
Ante este escenario, señaló que algunos transportistas están optando por abastecer sus unidades directamente en gasolineras, en lugar de mantener instalaciones propias de autoconsumo.
¿Cómo afecta la regulación energética a los consumidores?
Robles advirtió que el incremento de los costos operativos también puede repercutir en los consumidores, particularmente mediante ajustes en los servicios que ofrecen las estaciones de combustible.
Explicó que la reducción de márgenes de utilidad obliga a algunos empresarios a contener gastos, aunque aclaró que esto no necesariamente implica afectaciones en la calidad o cantidad del producto vendido.
También expresó preocupación por una eventual ampliación de las obligaciones de pagos digitales en actividades estratégicas, debido a que numerosas estaciones, especialmente en zonas rurales, atienden a consumidores que utilizan efectivo.
La entrevistada planteó que cualquier transición hacia nuevos mecanismos de pago debe considerar la conectividad y las condiciones de acceso a servicios financieros.
Comercializadores de combustible enfrentan riesgo de revocación de permisos
Hacia el cierre de 2026, Robles identificó otro foco de preocupación: los procedimientos de revocación de permisos de comercialización.
De acuerdo con su explicación, las autoridades están revisando obligaciones regulatorias de ejercicios anteriores, lo que puede generar consecuencias para empresas que hayan omitido reportes o incumplido requisitos.
La especialista recomendó a los permisionarios realizar auditorías internas y revisar sus expedientes de cumplimiento año por año.
Finalmente, llamó a establecer un diálogo entre autoridades y representantes del sector energético para fortalecer el combate al combustible ilegal sin generar obstáculos innecesarios a las actividades económicas.
El desafío, planteó, consiste en combinar supervisión, certeza jurídica y condiciones para la inversión en un sector fundamental para el transporte, la industria y los consumidores mexicanos.









