La IA impulsa una inversión de 82,500 mdd en centros de datos hacia 2031, pero energía, infraestructura y talento definirán si México logra capitalizar este boom.
México se prepara para recibir una inversión multimillonaria en centros de datos, una infraestructura que se vuelve estratégica ante el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial (IA), la digitalización y la necesidad de procesar cantidades cada vez mayores de información.
Según datos de la Asociación Mexicana de Data Centers, la inversión destinada a la construcción y equipamiento de estos complejos alcanzará los 82,500 millones de dólares entre el 2026 y el 2031.
Sin embargo, el auge en México de los centros de datos presenta algunas dificultades para su crecimiento.
Se estima que existen más de 10 mil centros de datos operativos en el mundo, mientras Estados Unidos concentra más de 4 mil 400 instalaciones. El crecimiento de la industria coloca a México ante la posibilidad de convertirse en un mercado relevante para esta infraestructura.
Actualmente, estas instalaciones se concentran principalmente en la Zona Metropolitana del Valle de México, Querétaro, Jalisco y Nuevo León.
Daniel Crotzer, CEO de Fractal EMS, plataforma integral que desarrolla tecnología para data centers, dijo a Industry & Energy Magazine que la disponibilidad de electricidad es uno de los principales obstáculos para el crecimiento de estas instalaciones, especialmente por el avance de la IA.
Crotzer advierte que Estados Unidos y México enfrentan un déficit de generación para atender toda la demanda proyectada de centros de datos y señala que China es prácticamente la excepción.
En el caso mexicano, considera que existe muy poco margen de generación, por lo que una mayor demanda de data centers podría incrementar la presión sobre el sistema.
México necesita resolver primero su problema de generación, enfatiza Crotzer
El centro de datos con mayor capacidad energética del país se encuentra en Pedro Escobedo, Querétaro, y opera con 149 megavatios.
De acuerdo con Adriana Rivera Cerecedo, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Data Centers, la IA no se puede operar con menos de 250 MW, por lo que sostiene que actualmente México no cuenta con un centro de datos que almacene o genere inteligencia artificial con ese potencial eléctrico.
Necesitamos más generación, o necesitamos utilizar la generación que tenemos en diferentes momentos
Daniel Crotzer, CEO de Fractal EMS
Más inversión; más demanda de energía
Crotzer advierte que, si se construyen más centros de datos sin resolver paralelamente las necesidades de generación, algunas zonas podrían enfrentar problemas en el suministro eléctrico.
El especialista explica que desarrollar esta industria tampoco depende exclusivamente de producir más electricidad.
Los proyectos necesitan respaldo gubernamental, infraestructura de red, disponibilidad de agua, conexiones robustas al sistema eléctrico y talento especializado.
No basta con tener GPUs, generación y cobre; también hacen falta técnicos especializados, afirma.
Una industria compleja
Los centros de datos concentran infraestructura avanzada de computación, redes, almacenamiento, energía y refrigeración para procesar enormes cantidades de información. A su vez, la inteligencia artificial utiliza redes neuronales que aprenden a partir de datos y requieren realizar grandes cantidades de operaciones matemáticas simultáneamente.
Para ello se utilizan, entre otros componentes, unidades de procesamiento gráfico (GPU) y unidades de procesamiento tensorial (TPU). Miles de estos procesadores pueden operar de manera conjunta dentro de grandes centros de datos, formando enormes sistemas de capacidad computacional.
Conforme la inteligencia artificial se incorpora a más actividades económicas, aumenta también la demanda por esta infraestructura.
Así, la llegada de inversiones en centros de datos puede generar oportunidades para distintos segmentos industriales: desde construcción e infraestructura eléctrica hasta proveedores tecnológicos y formación de trabajadores especializados.
Ante las limitaciones que pueden enfrentar los grandes complejos, Crotzer identifica a los centros de datos modulares como una alternativa para ampliar la infraestructura.
Estas instalaciones compactas y portátiles pueden tener capacidades de entre 1 y 10 MW y están diseñadas para procesar cargas de inteligencia artificial cerca de los lugares donde se generan los datos.
Una de sus ventajas, explica, es que al ser más pequeños pueden reducir la presión que grandes complejos ejercen sobre las redes eléctricas locales.







