Carlos Slim queda bajo la lupa por la crisis de Braskem, que busca reestructurar una deuda de casi 11,000 millones de dólares.
La crisis financiera de Braskem, empresa que mantiene una sociedad en México con un grupo ligado a Carlos Slim, entró en una nueva fase de tensión. El plan de reestructuración presentado por la petroquímica brasileña habría encontrado resistencia entre sus acreedores, mientras las negociaciones para evitar un escenario de insolvencia siguen sin alcanzar un acuerdo.
De acuerdo con fuentes citadas por Bloomberg, los acreedores rechazaron aportar más recursos y plantearon que los inversionistas Petrobras e IG4 Capital Group inyecten 3,000 millones de dólares para fortalecer las finanzas de Braskem. La exigencia se produce después de que la compañía propusiera obtener 2,000 millones de dólares adicionales de sus tenedores de bonos, de los cuales 1,250 millones serían destinados a recomprar deuda existente.
La distancia entre las partes mantiene bajo presión el proceso de reestructuración extrajudicial de Braskem y vuelve a colocar sobre la mesa escenarios de insolvencia si las negociaciones fracasan. El desenlace también genera atención en México por la relación de la brasileña con Braskem Idesa, donde participa Grupo Idesa, compañía en la que empresas vinculadas a Carlos Slim mantienen una participación accionaria relevante.
Después de recurrir a los tribunales para protegerse temporalmente de sus acreedores y abrir una negociación sobre su estructura financiera, la compañía enfrenta una fecha clave: el 9 de octubre de 2026.
Para entonces, las partes buscan alcanzar un entendimiento sobre los términos comerciales centrales de una reestructuración que involucra alrededor de 10,900 millones de dólares en deuda financiera.
La situación tiene una conexión directa con México: Braskem controla Braskem Idesa, empresa que opera el complejo petroquímico Etileno XXI, en Nanchital, Veracruz, junto con Grupo Idesa.
Y ahí aparece Carlos Slim, a través de las inversiones que empresas de Grupo Financiero Inbursa mantienen en Grupo Idesa.
Braskem busca evitar una crisis financiera mayor
Las señales de presión se hicieron evidentes en junio. El día 25 de ese mes, Braskem informó que inició un proceso de mediación con acreedores financieros y solicitó una tutela cautelar de urgencia ante la justicia brasileña.
La medida buscó generar un periodo de protección para continuar negociando una solución a su estructura de capital.
El tamaño del problema quedó reflejado en sus resultados financieros: al 30 de junio de 2026, Braskem reportó una deuda corporativa bruta de 10,400 millones de dólares y deuda neta ajustada de 9,500 millones.
Dos meses después, el 24 de agosto, la empresa presentó formalmente su solicitud de recuperación extrajudicial, con una deuda reconocida cercana a 10,900 millones de dólares.
El proceso arrancó con respaldo de acreedores que representaban 39.6% de los créditos incluidos en la negociación.
El 9 de octubre, una fecha clave
Los documentos del proceso establecen un periodo para negociar un plan actualizado, mientras que acreedores y compañía fijaron el 9 de octubre como uno de los principales hitos para alcanzar un acuerdo sobre las condiciones comerciales de la reestructuración.
Eso no significa que Braskem automáticamente entrará en quiebra ese día. La recuperación extrajudicial contempla un periodo más amplio y la compañía continúa negociando con sus acreedores.
Sin embargo, el fracaso de las conversaciones podría abrir la puerta a otras alternativas de reestructuración, incluida una recuperación judicial en Brasil.
¿Dónde entra Carlos Slim?
La conexión mexicana pasa por Grupo Idesa. Braskem e Idesa crearon Braskem Idesa para desarrollar y operar Etileno XXI, uno de los complejos petroquímicos más importantes de México, especializado en la producción de polietileno.
Grupo Financiero Inbursa documentó que en abril de 2023 Grupo Idesa capitalizó pasivos que mantenía con Capital Inbursa y Promotora Inbursa, empresas vinculadas al grupo financiero de Carlos Slim.
Las inversiones fueron aumentando posteriormente, fortaleciendo la participación de las empresas de Inbursa en Grupo Idesa.
La relevancia está en que Grupo Idesa participa como socio de Braskem en Braskem Idesa, por lo que la reestructuración financiera de esta última toca directamente una inversión vinculada al conglomerado mexicano.
Braskem Idesa ya recurrió al Capítulo 11
El 18 de agosto de 2026, Braskem informó ante autoridades estadounidenses que Braskem Idesa inició un procedimiento de reestructuración preacordada bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos.
El objetivo es reducir su deuda senior desde aproximadamente 2,500 millones hasta 1,600 millones de dólares, una disminución superior a 900 millones.
La compañía prevé completar el procedimiento en aproximadamente 60 a 90 días.
Además, Braskem se comprometió a aportar 476 millones de dólares como parte de la operación financiera.
Pese al proceso judicial, la empresa aseguró que las operaciones de Braskem Idesa continuarán normalmente y sin interrupciones.
Así, mientras la matriz brasileña intenta cerrar un acuerdo multimillonario con sus acreedores, su negocio mexicano atraviesa su propia reestructuración. El resultado de ambos procesos será determinante para conocer cómo quedará la estructura financiera y accionaria de una de las mayores operaciones petroquímicas de México.










