Para ONEXPO Nacional la decisión sobre el medio de pago corresponde al consumidor, no a la estación. Por ello, la transición debe ganarse por mejores precios, recompensas, facilidad y no imponerse.
El sector gasolinero fijó postura frente a la iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, la cual pone en discusión los pagos digitales en gasolineras, la incertidumbre regulatoria y los retos para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Mediante un comunicado, Onexpo Nacional es la unión de asociaciones de empresarios de la industria de hidrocarburos líquidos y estaciones de servicio más grande de México fijó su postura frente a la ley presentada por el Ejecutivo Federal el pasado 8 de septiembre y publicada en la Gaceta Parlamentaria.
Aunque es preciso mencionar que dicha propuesta, compuesta por 22 artículos y cinco transitorios, continúa en revisión en comisiones y aún no constituye derecho vigente.
La iniciativa no obliga actualmente a las estaciones de servicio a dejar de aceptar efectivo, su artículo 13 establece un mecanismo para que la SHCP defina posteriormente “sectores estratégicos y actividades relevantes” donde el pago digital sea la única forma de transacción.
El dilema radica en que la norma no menciona de manera explícita a las gasolineras, pero tampoco las excluye. Además, contempla una excepción por “contingencia” —como fallas de terminal, internet, red celular, energía o sistema bancario— cuya definición reglamentaria aún no existe.

Gasolineros respaldan pagos digitales, pero necesitan certidumbre
A decir del organismo, los empresarios gasolineros respaldan la modernización y digitalización de los pagos, reconociendo beneficios en seguridad, eficiencia, trazabilidad e inclusión financiera.
Sin embargo, los gasolineros solicitan que la transición se construya con diálogo, gradualidad, incentivos al consumidor y garantías de continuidad en el suministro.
De acuerdo al organismo, la decisión sobre el medio de pago corresponde al consumidor, no a la estación. Por ello, consideran que la transición debe lograrse por conveniencia —mejores precios, recompensas, facilidad— y no imponerse como obligación regulatoria que traslade riesgos y sanciones a las estaciones de servicio.
Subraya que el combustible es un insumo indispensable para la movilidad y la economía nacional, por lo que ningún automovilista debería quedar imposibilitado de abastecerse por una falla tecnológica ajena a él o al establecimiento.
Principios para una transición responsable
Onexpo Nacional planteó lineamientos para una implementación gradual:
- Incentivar al consumidor con beneficios concretos, evitando sanciones a los establecimientos. Según la ABM, más de 25 millones de personas no están incorporadas a la banca (19% de la población).
- Avanzar con gradualidad regional, iniciando en zonas con conectividad y extendiendo el proceso hacia áreas rurales y carreteras conforme se garantice la infraestructura.
- Garantizar la continuidad del suministro mediante mecanismos claros de contingencia, incluido el uso de efectivo cuando sea necesario.
- Fortalecer la infraestructura tecnológica con redes resilientes y protocolos de respaldo.
- Promover inclusión financiera mediante cuentas simplificadas e instrumentos prepagados.
- Evitar que los costos de digitalización se trasladen al precio del combustible.
- Asegurar neutralidad tecnológica, impulsando plataformas como CoDi y Dimo junto con tarjetas.
- Establecer reglas claras de liquidación y protección contra fraude.
- Implementar altos estándares de ciberseguridad y mecanismos ágiles para resolver cargos no reconocidos.
- Ofrecer capacitación en el punto de despacho, especialmente para adultos mayores y personas con poca experiencia digital.
- Definir responsabilidades ante fallas de terceros, evitando sanciones a las estaciones por problemas ajenos.
- Avanzar con base en evidencia, fijando indicadores verificables sobre cobertura, penetración bancaria, disponibilidad de terminales y tasa de fallas del ecosistema de pagos.
Ante este panorama, los empresarios gasolineros reiteraron su disposición a participar activamente en el diseño de la política pública, aportando la experiencia de un sector que atiende diariamente a millones de consumidores en todo el país.









