Braskem Idesa busca reducir su deuda en más de 920 mdd mediante un proceso de reestructuración financiera en Estados Unidos a través de su inclusión al Capítulo 11.
La petroquímica mexicana Braskem Idesa pidió su inclusión al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, luego de alcanzar acuerdos con acreedores y accionistas para reducir su deuda en más de 920 millones de dólares (mdd).
Parte de los acuerdos es que la empresa captará capital nuevo y reducirá su deuda total desde unos 2,500 mdd hasta, aproximadamente, 1,600 millones. Por su parte, Braskem, accionista mayoritaria de Braskem Idesa, aportará 476 mdd y seguirá manteniendo una participación mayoritaria en la compañía reorganizada.
La mexicana Grupo Idesa y sus filiales serán el principal accionista minoritario de Braskem Idesa, dijo la empresa. Mientras que Braskem Idesa señaló que los salarios y beneficios de sus trabajadores, así como las obligaciones con proveedores comerciales y acreedores no garantizados, se pagarían conforme a las solicitudes aprobadas por el tribunal.
La brasileña Braskem, que afronta una deuda propia de más de 10,000 millones de dólares, mantiene negociaciones avanzadas para una posible reestructuración extrajudicial cuya solicitud podría presentarse este mismo mes. La compañía dijo que espera salir del proceso de insolvencia en un plazo de entre 60 y 90 días y añadió que sus operaciones cotidianas continuarán con normalidad.
Una reestructuración para huir de los escándalos
Braskem Idesa es una empresa conjunta formada por la compañía mexicana Grupo Idesa y la brasileña Braskem, la cual era filial petroquímica del conglomerado Odebrecht, sin embargo, tras los escándalos de corrupción donde empresas como Pemex y su entonces director, Emilio Lozoya, se vieron involucrados.
El congreso de Brasil realizó una investigación mediante la cual aseguró que el dinero que Odebrecht transfirió a Emilio Lozoya en 2012, durante la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, procedía de su filial petroquímica Braskem, quien en ese entonces construía la planta Etileno XXI en Veracruz.
“Según las investigaciones, Odebrecht pagó un soborno al exdirector de Pemex, el Sr. Emilio Lozoya, entonces coordinador internacional de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, justo en el momento en que Odebrecht estaba participando en la construcción del complejo petroquímico en ese país. Las transferencias fueron realizadas por Braskem, una subsidiaria petroquímica de Odebrecht”, dice el informe final de una investigación legislativa que en diciembre de 2019 fue entregado al Supremo Tribunal Federal de Brasil.
El antiguo conglomerado brasileño cambió su nombre a Novonor en 2020 para distanciarse de estos escándalos. Posteriormente, concretó su salida como accionista mayoritario de la petroquímica.
En abril 2026, presionada por sus multimillonarias deudas y su proceso de reestructuración judicial, Novonor (Odebrecht) firmó un acuerdo definitivo para vender su participación de control al fondo de inversión Shine I, gestionado por Vórtx y asesorado por la firma de capital privado IG4 Capital. Con este movimiento, el control operativo de Braskem pasó de manera conjunta a IG4 Capital y a la petrolera estatal brasileña Petrobras, reduciendo la participación de la familia Odebrecht a una posición minoritaria.











