Moody’s señala que, pese a los aranceles de 50% impuestos por EU a productos canadienses, el comercio de Norteamérica mantendrá su integración; sin embargo, sectores como el automotriz, acero, aluminio y agricultura enfrentarán mayores riesgos durante la revisión del T-MEC.
La reciente imposición de aranceles al 50% a productos canadienses por parte de Estados Unidos encendió la alarma en torno a las negociaciones del T-MEC, sin embargo, analistas de Moody’s mencionan que el alcance limitado de estas imposiciones restringe los efectos directos y los costos a corto plazo.
De acuerdo con el informe, el mercado estadounidense presenta una profunda integración de las cadenas de suministro, pero sectores como el automotriz se consideran entre las más sensibles a los cambios en las reglas de origen y los requisitos de insumos, así como a los aranceles.
En ese sentido, Moody´s prevé que el arancel estadounidense del 25% sobre automóviles y autopartes seguirá generando costos significativos y que las ventas de vehículos ligeros en Estados Unidos disminuirán un 1.5% en 2026.
Otro de los sectores que son impactados por las políticas arancelarias de la Unión Americana son el acero y el aluminio, los cuales debido a estas tarifas afectan la manufactura pesada. Según la empresa global de evaluación de riesgos financieros, los aranceles básicos del 50% siguen siendo un obstáculo importante, ya que Canadá y México han representado en conjunto el 24%-40% de las importaciones estadounidenses de acero desde 2022.
Por otro lado, la agricultura también presenta vulnerabilidades debido a las fricciones y represalias derivadas de disputas. El riesgo para la agricultura no es la pérdida total del acceso libre de aranceles, sino el desacuerdo sobre temas específicos y represalias. El sector constituye una vía de negociación explícita para la revisión del T-MEC, y los principales puntos conflictivos son los productos lácteos canadienses, la prohibición de México a las importaciones de maíz transgénico y las exportaciones mexicanas de frutas y verduras estacionales de bajo precio hacia Estados Unidos.
En contraste, otros de los sectores que si bien enfrentan riesgos también presentan oportunidades son los de energía y la madera, los cuales se benefician de exenciones arancelarias, pero alcanzar un acuerdo sobre energía con México sigue siendo tema de debate debido al dominio del gobierno mexicano mediante empresas estatales de petróleo y electricidad.
La incertidumbre en las negociaciones del Tratado se mantiene, pero los efectos directos se mantienen contenidos. Por ello, el escenario base sigue siendo que el acceso comercial preferencial de Canadá se mantenga como “Aaa estable” y en México como “Baa3 estable”.











