Proveedores reclaman pagos por 27,240 mdp y piden a Pemex un mecanismo para regularizar facturas y trabajos de 2024.
Mientras Pemex asegura haber acelerado los pagos a sus proveedores, empresas de servicios petroleros mantienen un reclamo por obligaciones correspondientes a 2024 que, según su asociación, todavía no han sido regularizadas.
Rafael Espino de la Peña, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (Amespac), señala que, a julio de 2026, la mayoría de sus asociados acumula adeudos de Pemex por más de 27,240 millones de pesos, equivalentes a unos 1,553 millones de dólares al tipo de cambio utilizado por el organismo.
La cifra y el reclamo no son nuevos. En julio, Amespac hizo pública una carta dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum y funcionarios federales en la que denunció “graves irregularidades” en el proceso de pago y precisó que el monto corresponde a compromisos de 2024.
El problema está en las cuentas de 2024
De acuerdo con Espino de la Peña, existen tanto facturas vencidas como estimaciones de trabajos terminados que no han podido completar el proceso necesario para su documentación y facturación mediante los mecanismos administrativos de Pemex.
Amespac sostiene que compromisos correspondientes a 2025 y 2026 han sido cubiertos parcialmente mediante mecanismos implementados con participación del gobierno federal y Banobras, mientras siguen pendientes obligaciones anteriores.
Pemex, por su parte, reportó oficialmente que durante 2025 destinó 582 mil millones de pesos al pago de proveedores y contratistas, de los cuales 191 mil millones provinieron del Programa de Financiamiento de Inversión ejecutado mediante Banobras.
La petrolera también informó que durante el primer trimestre de 2026 pagó más de 152 mil millones de pesos a proveedores.
El contraste es precisamente el centro de la inconformidad: aunque se han movilizado recursos para reducir la deuda comercial, Amespac afirma que una parte de los compromisos de 2024 continúa sin resolverse.
¿Por qué preocupa a los proveedores?
La asociación advierte que la falta de pagos genera problemas de liquidez en las empresas que prestan servicios indispensables para las operaciones petroleras.
El sector incluye compañías encargadas de actividades relacionadas con exploración, perforación, extracción y otros servicios especializados necesarios para mantener la producción de hidrocarburos.
Espino de la Peña sostiene que prolongar el problema puede afectar la cadena de valor y eventualmente comprometer operaciones actuales.
En declaraciones anteriores, el dirigente señaló que algunas empresas proveedoras ya enfrentaban dificultades de liquidez y que el problema afectaba de manera distinta a compañías grandes y pequeñas.
Amespac advierte repercusiones financieras
Amespac señala que entre sus asociados existen compañías que cotizan en mercados internacionales y que, por ello, deben reflejar los adeudos pendientes en su información financiera de acuerdo con las normas que les correspondan.
Espino de la Peña sostiene que mantener obligaciones sin regularizar puede tener repercusiones financieras y reputacionales tanto para proveedores como para Pemex.
Sin embargo, la afirmación de Amespac de que esta situación podría comprometer eventualmente la calificación soberana de México debe entenderse como una advertencia de la asociación, y no como una determinación anunciada por alguna agencia calificadora.
De hecho, Pemex informó en febrero que Fitch y Moody’s habían mejorado sus calificaciones crediticias tras las acciones implementadas para reducir deuda y fortalecer su liquidez.
¿Qué pide Amespac a Pemex?
Ante el rezago, la organización plantea cuatro acciones: emitir la documentación pendiente correspondiente a servicios efectivamente prestados durante 2024; crear una mesa conjunta entre Pemex, autoridades y Amespac para conciliar los adeudos; establecer un mecanismo verificable para reconocer, facturar y pagar esos compromisos; y obtener una respuesta oficial en un plazo definido.
El reclamo ocurre después de que Pemex reconociera públicamente el tamaño del desafío con sus proveedores.
Al cierre de 2024, la cuenta contable de proveedores ascendía a 505 mil millones de pesos y para septiembre de 2025 se ubicaba en 517 mil millones. La propia petrolera explicó entonces que esa cuenta incluía pasivos registrados mediante COPADE, provisiones de bienes y servicios en conciliación y adeudos de empresas filiales.
Pemex sostiene que su estrategia financiera ha permitido avanzar significativamente en la atención de esos compromisos. Al cierre de 2025 reportó más de medio billón de pesos pagados a proveedores y contratistas, además de una reducción de su deuda financiera.
Para Amespac, sin embargo, queda un pendiente fundamental: cerrar definitivamente las cuentas de 2024.
La asociación espera ahora una respuesta de Pemex, la Secretaría de Energía o el gobierno federal que permita definir cómo y cuándo serán reconocidos y pagados los montos que reclama.











