El nearshoring ha propiciado en el sector manufacturero la atracción de inversiones, sin embargo, enfrenta el desafío de desarrollar la infraestructura técnica necesaria para sostener sus operaciones.
El nearshoring propicia en el sector manufacturero la atracción de inversiones, construcción de plantas y la ampliación de la capacidad productiva. Una de las regiones que destaca por ello es el Bajío, sin embargo, la región enfrenta el desafío de desarrollar la infraestructura técnica necesaria para sostener sus operaciones con continuidad y eficiencia.
Aunado a lo anterior, la competencia en el mercado de maquinaria industrial estuvo determinada principalmente por el precio, el rendimiento y las características de los equipos. Sin embargo, las compañías con operaciones continuas han comenzado a incorporar otros criterios en sus decisiones de compra, como los tiempos de respuesta, la cercanía de los talleres, la disponibilidad inmediata de refacciones y el acceso a unidades de respaldo.
“En una operación industrial de 24 horas, el valor de una máquina también se mide por la rapidez con la que puede volver a producir. Contar con técnicos cercanos, refacciones disponibles y equipos de respaldo convierte el servicio posventa en una herramienta directa de productividad”, afirmó Luis Jorge Pons, director de estrategia de Vegusa Maquinaria.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Guanajuato concentra 7.7% del personal ocupado en las manufacturas del país. A escala nacional, la fabricación de automóviles, camiones y autopartes representa 29.2% de la producción bruta manufacturera. En ese sentido, sostener la continuidad de los procesos es vital, ya que una falla puede afectar no solo a una planta, sino también a proveedores y clientes vinculados a una misma cadena productiva.
“Tener maquinaria de alto desempeño es solo una parte de la ecuación; el cliente también necesita saber cuánto tardará en recibir atención, si la pieza está disponible y qué alternativa tendrá para continuar trabajando durante una reparación”, explicó Jorge Pons.
Jorge Pons señaló que las empresas deben considerar la continuidad operativa desde el momento en que seleccionan sus equipos:
“Esto implica identificar la maquinaria para cada proceso, establecer inventarios mínimos de refacciones, programar mantenimientos preventivos fuera de los periodos de mayor actividad y definir mecanismos de sustitución para enfrentar posibles fallas”, se mencionó en un comunicado.










