A pesar de la desición de Estados Unidos de no renovar inmediatamente el T-MEC, las negociaciones comenzarán con un reunión triulateral el 20 julio en la que los países involucrados expondrán sus preocupaciones y diferencias con el fin de darles solución y lograr una posible renovación.
Estados Unidos no acepta la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por otros 16 años. El Tratado continuará funcionando en su forma actual por otros 10 años (hasta 20236), periodo en el que los tres países involucrados continuarán dialogando para abordar las diferencias del Acuerdo.
Durante la conferencia de prensa encabezada por el secretario de economía, Marcelo Ebrard, dijo que esta decisión ya había sido prevista y asimilada por el mercado, por lo cual no habrá algún impacto negativo en cuestiones de inversiones: “sigo recibiendo empresas que siguen formando inversiones, no las puedo anunciar ahora, pero el mercado ya sabía que iba a ser así. Nuestra tarea es reducir la incertidumbre, establecer cuáles son los mecanismos y que quede muy claro cuál es el alcance”, mencionó el secretario.
¿Por qué Estados Unidos no aceptó la renovación?
De acuerdo con Marcelo Ebrard, uno de los factores por los que Estados Unidos no aceptó una renovación inmediata del Tratado es debido a preocupaciones como la pérdida de empleos en manufacturas así como el déficit comercial. Sin embargo, el secretario afirmó que con el inicio de los procesos de revisión anuales, que comenzarán el 20 de julio, se pondrá en la mesa los temas a resolver que cada país tiene con el fin de continuar llegando a acuerdos que permitan continuar consolidando los lazos comerciales. Cabe destacar que será la primera reunión trilateral.
¿Qué preocupa y qué sigue para México?
En cuanto a las temáticas que preocupan a México en torno al Tratado es reducir la dependencia con Norteamérica. En ese sentido, el secretario dijo que uno de los productos con los que se tiene mayor dependencia es con los semiconductores los cuales son producidos en un 90 % en el país vecino.
Además enfatizó en que una variable muy importante en las negociaciones son los aranceles impuestos por Estados Unidos. El tema estará en negociaciones durante las próximas reuniones, ya que, en palabras de Ebrad, los aranceles no deberían de existir entre los tres países miembros del Tratado debido a que sin ellos podría haber una mejor coordinación para que la producción se haga en los tres países.
En ese sentido, agregó que a pesar de que hay diferencias de punto de vista y posiciones ninguna es un impedimento para que las negociaciones continúen. Por lo que una vez concretada la primera revisión anual habrá más certeza en cuánto a qué sigue en temas de negociaciones.








