Moody’s estima que el Mundial 2026 dejará una derrama de hasta mil 30 millones de dólares, aunque advierte que el beneficio será temporal y sólo favorecerá a hoteles, restaurantes y aeropuertos, pero tendrá efectos limitados en las finanzas públicas.
La Copa Mundial de Futbol 2026 promete llenar hoteles, restaurantes, aeropuertos y bares en México, pero su impacto económico podría ser mucho más moderado de lo que se ha proyectado oficialmente.
Así lo advierte Moody’s Local México, que estima una derrama económica directa de entre 730 y mil 30 millones de dólares derivada de la llegada de turistas nacionales e internacionales durante el torneo. Sin embargo, la calificadora considera que el beneficio será principalmente temporal y concentrado en sectores específicos de la economía.
Aunque la Secretaría de Turismo estimó en 2025 que México podría recibir hasta 5.5 millones de visitantes por el Mundial, Moody’s considera que esa cifra es poco probable.
Su escenario base proyecta la llegada de 768 mil visitantes, de los cuales 521 mil serían nacionales y 247 mil extranjeros. En un escenario más conservador, la cifra se reduce a 674 mil personas.
Entre los factores que limitarían la llegada de aficionados destacan el elevado costo de los boletos, que sería hasta tres veces superior al registrado en Catar 2022; las largas distancias entre las ciudades sede; y las restricciones migratorias de Estados Unidos, país que albergará la mayor parte de los partidos del torneo.
Los grandes ganadores: hoteles, restaurantes y aeropuertos
Moody’s identifica al hospedaje como el principal beneficiario económico del Mundial, seguido por transporte, alimentación, comercio, entretenimiento y grupos aeroportuarios.
La derrama también alcanzará a restaurantes, bares, cadenas de televisión, empresas de publicidad, comercios minoristas y compañías vinculadas al turismo.
La organización del torneo impulsará además el consumo de productos como bebidas, botanas, televisores y artículos relacionados con el entretenimiento deportivo, generando un efecto multiplicador en distintos sectores.
Beneficio económico, pero temporal
A pesar de estas ganancias, la calificadora considera que el efecto sobre la economía nacional será relativamente pequeño.
Moody’s Analytics estima que la Copa Mundial aportará alrededor de 0.13% al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México durante 2026.
Es decir, habrá un impulso al consumo y a la actividad económica, pero no un cambio estructural en la trayectoria de crecimiento del país.
¿Y qué ganan los ciudadanos?
Para los ciudadanos, el principal beneficio se reflejará en empleos temporales, mayor actividad económica en comercios locales y una mejora en algunos servicios e infraestructura urbana en las ciudades sede.
Además, la experiencia internacional muestra que los Mundiales suelen generar beneficios de largo plazo para el turismo, al aumentar el interés de viajeros extranjeros por visitar los países anfitriones incluso después de concluido el evento.
Como ejemplo, Moody’s destaca que Catar prácticamente duplicó la llegada de turistas internacionales en los años posteriores al Mundial de 2022.
Gobiernos no verán una lluvia de recursos
Donde las expectativas son más moderadas es en las finanzas públicas.
La calificadora señala que Ciudad de México, Nuevo León y Zapopan podrían registrar mayores ingresos por impuestos vinculados al turismo, especialmente el impuesto al hospedaje.
Sin embargo, esos ingresos serían compensados en parte por mayores gastos en seguridad, movilidad e infraestructura necesarios para atender a los visitantes.
Por ello, Moody’s considera que el Mundial no modificará de manera significativa la situación financiera de los gobiernos locales ni sus niveles de endeudamiento.









