Pese a que norteamércia tiene oportunidades a nivel industrial, el reto de la competitividad está en fortalecer la competitividad en la región, consideró David O’Donnell, presidente de la Asocación Mexicana de Parques Industriales Privados A.C. (AMPIP).
El especialista consideró que la región necesita convertir las oportunidades en demanda efectiva y cadenas productivas más profundas y señaló que México se encuentra en un punto de inflexión histórico.
“La globalización evolucionó a hiper-globalización, pero hoy estamos viendo una transición hacia la regionalización. Ya no es una tendencia: es una estrategia de competitividad”, indicó.
O’Donnel explicó que la pandemia, los conflictos geopolíticos y los riesgos asociados a la disponibilidad de insumos críticos y materias primas (energía y componentes estratégicos) están reconfigurando las cadenas de suministro en la región y, en este escenario, México se estña posicionando como una extensión manufacturera estratégica de Estados Unidos.
Comentó que México está exportando más con menor crecimiento en empleo, lo cual refleja la transformación profunda, incrementando la automatización, la implementación de IA y el valor agregado, evolucionando la producción a componentes complejos y competititvos.
“Esto es positivo, pero también implica que debemos asegurar que, como industria, ofrecemos los fundamentos competitivos e impulsamos la inversión en sectores emergentes, para asegurar el crecimiento”, agregó.
En materia inmobiliaria, O’Donell expresó que posterior al boom de la construcción entre 2022 y 2024, el día de hoy existe una sobreoferta temporal de espacios industriales con niveles de vacancia entre 8% y 10% en regiones como el Bajío y el norte de México, con ajustes en rentas a la baja de hasta 30%, partiendo de los picos a alcanzar.
En este sentido, consideró que esta situación como una ventana estratégica de entrada para inversionistas antes que comience la siguiente ola de relocalización.
Indicó que la inversión en México no responde a un solo factor o enfoque, sino que además aumentan las oportunidades en materia de electromovilidad, aeroespacial, dispositivos médicos, electromdomésticos, baterías, manufactura avanzada, centros de datos y logística.
En tanto, empresas de Asia y Europa se están expandiendo sus operaciones en México como parte de la diversificación global.
Asimismo, reconoció el cambio en la postura del gobierno Federal para impulsar la inversión de forma más proactiva, situación que responde al crecimiento económico moderado, incertidumbre por la revisión del T-MEC, limitaciones fisclaes que afectan la competitividad y la necesitas de reforzar la inversión extranjera directa.
Finalmente, consideró que México tiene identificadas las áreas de oportunidad en materia de energía, agua y aduanas.
“Resolver estos puntos es clave para avanzar la posición global de competitividad manufacturera (Deloitte GMCI), donde México busca pasar del lugar #8 al #5 hacia 2030”, apuntó.









