La electromovilidad suele medirse por el número de vehículos híbridos o eléctricos que se incorporan a las vialidades o por las estaciones de carga visibles en centros comerciales y oficinas. Sin embargo, el desafío técnico y estratégico del país es la red eléctrica que soporta esa demanda.
En entrevista para Industry & Energy Magazine, Miguel Ángel González, Director de Ventas y Marketing de ABB México, señaló que la transición hacia la electromovilidad requiere un desarrollo de la infraestructura de generación eléctrica para evitar impactos negativos en la estabilidad del suministro nacional.
Para el directivo de ABB, la electromovilidad es una transformación energética integral y no un simple cambio de vehículos en las calles porque, si bien la instalación de cargadores permite atender la demanda de carga, el respaldo tecnológico debe garantizar la disponibilidad energética en tiempo real.
“Si bien nosotros lo que vemos al final es un cargador en un edificio, en casa o una electrolinera, atrás de ese cargador hay una gran infraestructura instalada que se requiere para poder tener esa energía disponible y poder llevar a cabo esa transformación energética. No solamente es el cargador, detrás de ese cargador debe de haber una super infraestructura de electrificación”, comentó.
Este planteamiento cobra relevancia en un contexto donde los cuellos de botella del sector no se encuentran necesariamente en la capacidad de generación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sino en los segmentos de transmisión y distribución de la energía.
Resiliencia ante los picos de demanda
Uno de los principales desafíos logísticos que introduce la carga masiva de vehículos es la creación de picos de consumo elevado. Cuando cientos de vehículos o flotillas industriales se conectan simultáneamente, la estabilidad del grid (la red de distribución) puede verse comprometida si no existen sistemas de gestión inteligente y almacenamiento que equilibren las cargas.
ABB apuesta por el desarrollo de sistemas híbridos capaces de mitigar este impacto mediante el monitoreo predictivo y soluciones automonitoreables. El objetivo es que la demanda del transporte de carga, montacargas industriales y vehículos particulares actúe de manera armónica con la red existente.
“Una de las preocupaciones constantes es que toda esta demanda de energía que se requiere en la electromovilidad no desestabilice el grid de energía, no desestabilice el suministro que tenemos actualmente. Al contrario, que lleguen también a mejorarlo, y eso es lo que nosotros estamos desarrollando”, añadió.
La firma tecnológica destaca que mediante la integración de almacenamiento en baterías (sistemas BESS) y fuentes renovables como la solar o la eólica, las industrias pueden “rasurar” los picos de consumo, reduciendo costos operativos significativos derivados de las tarifas de alta demanda de la CFE, sin alterar la operación de sus sistemas logísticos autónomos o de transportación.
Más allá de su posicionamiento en el mercado de la movilidad sustentable, el balance para ABB en esta primera mitad del año muestra avances en su estrategia de realineación interna orientada a segmentos industriales de alto crecimiento.
Entre los planes a futuro de la firma destaca la continua expansión de su huella de manufactura en territorio nacional, donde operan actualmente siete plantas de producción y ya se perfilan nuevos proyectos de infraestructura fabril en regiones clave como Monterrey.
Asimismo, la compañía reportó una fuerte incursión en el segmento de los centros de datos (data centers) y edificios inteligentes, áreas donde sus plataformas de software y sistemas de monitoreo digital permiten optimizar el consumo eléctrico del sector empresarial.
Por otra parte, González comentó que la compañía no sólo ha destacado por sus soluciones técnicas en el sector energético, sino también en la implementación de una estrategia global de diversidad, equidad e inclusión como parte de su agenda de sustentabilidad y desarrollo social.
Desde su perspectiva, estas acciones abonan a la construcción de un negocio más innovador, competitivo y sostenible, por lo que entre sus objetivos se encuentran el incremento de la participación femenina en posiciones de liderazgo y, hacia 2030, prevén tener el 25% de representación en estos cargos.
Hasta el momento, la participación de mujeres en puestos directivos en ABB pasó de 11.7% en 2019 a 21.3% en 2024.









