José Medina Mora, presidente del CCE, afirmó que energía e infraestructura serán clave para aprovechar el T-MEC y el nearshoring.
México tiene la oportunidad de consolidarse como uno de los principales destinos de inversión en América Latina, pero el reto es fortalecer su infraestructura estratégica y garantizar suficiente capacidad energética para sostener el crecimiento industrial derivado del nearshoring y de la integración económica de Norteamérica, así lo afirmó José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
“La gran oportunidad es la inversión en energía y es la prioridad porque la energía es la punta de lanza. Si no tenemos suficiente energía no vendrán inversiones en otros sectores”, señaló.
Durante su participación en el podcast Norte Económico de Grupo Financiero Banorte, el representante de los empresarios destacó que la relocalización de cadenas productivas y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) colocan al país en una posición estratégica frente al nuevo escenario del comercio internacional.
El dirigente empresarial advirtió que el sector energético será determinante para que México logre capitalizar el fenómeno del nearshoring y mantenga su competitividad frente a otras economías de América Latina.
Medina Mora explicó que la disponibilidad de energía es indispensable para sostener el crecimiento industrial y manufacturero, particularmente en industrias de alto valor agregado como semiconductores, dispositivos médicos, farmacéutica y autopartes.
Estos sectores, añadió, tienen potencial para expandirse gracias a la complementariedad económica entre México, Estados Unidos y Canadá, así como al fortalecimiento de las cadenas regionales de suministro.
Infraestructura estratégica para el crecimiento
El presidente del CCE aseguró que la competitividad de México también depende del fortalecimiento de infraestructura logística y de conectividad.
Entre los factores que mantienen al país como un destino atractivo para inversionistas internacionales mencionó el talento laboral, las comunicaciones, la infraestructura, la cultura empresarial y la cercanía con Estados Unidos.
Destacó además que empresas provenientes de Alemania y de países nórdicos han mostrado un creciente interés por establecer operaciones en México para aprovechar el acceso preferencial al mercado norteamericano.
En ese contexto, Medina Mora consideró que el Plan México y el Plan Nacional de Inversión en Infraestructura representan una visión de largo plazo para impulsar el crecimiento económico y facilitar nuevas inversiones.
Plan México contempla inversiones millonarias
El líder empresarial detalló que el programa contempla inversiones por 5.6 billones de pesos hacia 2030 en proyectos estratégicos relacionados con energía, carreteras, puertos, aeropuertos, hospitales y escuelas.
“El Plan México es esa visión de futuro, es a donde queremos llegar y en ese sentido nos sirve mucho”, afirmó.
Además de las obras de infraestructura, el proyecto también busca agilizar trámites mediante digitalización y simplificación regulatoria, con el objetivo de acelerar inversiones y fortalecer la competitividad del país dentro de la reorganización económica global.
Coordinación entre gobierno y empresas
Medina Mora subrayó que el crecimiento económico no dependerá únicamente de la acción gubernamental o del sector privado, sino de la colaboración permanente entre ambos actores.
“Nunca es nada más la acción del gobierno y nada más la acción del sector empresarial, sino es la coordinación, la combinación, la colaboración entre sector público y sector privado lo que lleva al éxito de los países”, concluyó.
Sobre la revisión del T-MEC, consideró que, pese a la incertidumbre política y comercial en Estados Unidos, el acuerdo continúa siendo uno de los pilares fundamentales para la competitividad regional y para la integración económica de Norteamérica.








