EU intenta resolver diferencias del T-MEC antes de julio, pero prevé extender negociaciones, no descarta retirarse del acuerdo para presionar cambios.
Estados Unidos intentará resolver la mayor cantidad de diferencias posibles en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) antes del 1 de julio de 2026, aunque anticipa que las negociaciones continuarán después de esa fecha, informó el representante comercial Jamieson Greer.
De acuerdo con Reuters, el funcionario señaló que, ante las tensiones comerciales, Washington incluso podría considerar medidas para salir del acuerdo como parte de la estrategia para presionar una renegociación más profunda.
Inconformidad de Trump con el acuerdo
Greer explicó que el presidente Donald Trump ha manifestado su descontento con diversos resultados del T-MEC, especialmente por el incremento en las importaciones de automóviles provenientes de México, así como de acero y aluminio de México y Canadá.
Aunque reconoció que el tratado, vigente desde 2020 y que sustituyó al TLCAN de 1994, contiene elementos positivos, dejó claro que Estados Unidos busca reequilibrar las condiciones comerciales.
Posibles cambios en la relación comercial
Como parte de esta revisión, el representante comercial adelantó que podría ser necesario establecer protocolos comerciales diferenciados para México y Canadá, debido a las distintas dinámicas económicas y comerciales con cada país.
Este enfoque marcaría un cambio importante en la estructura del T-MEC, que actualmente opera como un acuerdo trilateral bajo reglas comunes.
Negociaciones en curso y plazos clave
El proceso de revisión ya comenzó con México, mientras que las conversaciones con Canadá podrían arrancar en mayo.
De acuerdo con lo establecido en el propio tratado, los tres países deben definir antes del 1 de julio si aprueban la continuidad del acuerdo o si manifiestan su intención de abandonarlo. Este último escenario abriría un periodo de hasta 10 años para concretar una salida formal, lo que también daría margen para renegociaciones.
Greer reconoció que no será posible resolver todos los temas en el corto plazo.
“Probablemente no vamos a resolver todas las cuestiones antes del 1 de julio”, afirmó.
Otro punto clave en el proceso es que el gobierno estadounidense deberá notificar al Congreso antes del 1 de junio sobre sus intenciones respecto al T-MEC.
Este paso es fundamental para definir la ruta que seguirá Washington, ya sea hacia una renegociación parcial, ajustes o incluso una eventual salida del acuerdo.








