Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Querétaro concentran la mayor incidencia en el robo de carga, una región clave para la logística nacional.
El Bajío se convirtió en 2025 en la región con mayor crecimiento en robo de transporte de carga en México, con un crecimiento anual de 7% y concentró 31% de los casos a nivel nacional.
De acuerdo con el Reporte anual 2025 de robo de transporte de carga en México elaborado por Overhaul, 82% del robo de carga en el país se focalizó en las regiones centro y Bajío.
No obstante, mientras la región centro redujo su participación de 60% a 51%, el Bajío pasó de representar 24% en 2024 a 31% en 2025, lo que confirma un desplazamiento geográfico del delito hacia corredores industriales y logísticos estratégicos.
El incremento del delito en el Bajío representa un riesgo directo para la competitividad logística de una región que concentra corredores industriales estratégicos para el comercio nacional e internacional. Más allá de las pérdidas económicas, el aumento del robo implica mayores costos en seguros, inversión en seguridad privada y tiempos de traslado más largos, lo que presiona a la cadena de suministro en un contexto de creciente demanda comercial.
Cuatro estados concentran la incidencia
El 94% de la incidencia en el Bajío se concentró en cuatro entidades: Guanajuato, que acumuló 36% de los casos; Jalisco, con 22%; Michoacán, con 19%; y Querétaro, con 16%.
La concentración en estos estados refleja la vulnerabilidad de rutas clave para el transporte de mercancías entre el centro, occidente y norte del país.
Carreteras más peligrosas
En cuanto a las vías más afectadas, el reporte señala que 38% de los ilícitos ocurrió en cuatro carreteras principales. La autopista Querétaro-León encabezó la lista con 16% de los casos, seguida por la Querétaro-San Luis Potosí con 10%, la Guadalajara-Lagos de Moreno con 6% y la Atlacomulco-Zapotlanejo también con 6%.
Estas rutas son estratégicas para la conectividad industrial y comercial de la región.
Respecto a los productos más robados, el sector de alimentos y bebidas fue el más afectado, al concentrar 31% de los casos. Le siguieron los sectores de construcción e industrial, autos y autopartes, así como misceláneos, cada uno con 8%, mientras que el combustible representó 7%.
Crece robo de autopartes y combustibles
En comparación con 2024, los mayores incrementos se registraron en autopartes, combustible y electrónicos. El hurto de autos y autopartes creció 3%, con llantas, refacciones, camionetas pickup y SUV entre los principales objetivos.
El robo de gasolina y diésel también aumentó 3%, mientras que el sector de electrónicos registró un alza de 2%, destacando televisores, teléfonos celulares y consolas de videojuegos.
El reporte detalla que en cuanto al modus operandi, la intercepción de unidades en tránsito se mantuvo como la modalidad predominante, al presentarse en seis de cada diez casos, aunque mostró una disminución de 12% respecto a 2024.
En contraste, el robo de unidades estacionadas se posicionó como la segunda modalidad más frecuente, con 33.1% de los casos. Esta práctica se concentra en zonas de alto riesgo, como cachimbas y áreas vinculadas al huachicol, y ha mostrado una tendencia al alza desde el segundo semestre de 2024, con un incremento de 11.9% en ese periodo.








